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Cómo hacer masitas secas caseras variadas

Las masitas secas caseras son un clásico dulce ideal para acompañar el mate, el café o una mesa de cumpleaños.

Con una misma masa base se pueden preparar distintas formas y sabores: algunas con dulce, otras con baño de chocolate, otras rellenas y otras apenas espolvoreadas con azúcar impalpable.

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Ingredientes

Para la masa base:

  • 250 gr de manteca pomada
  • 150 gr de azúcar impalpable
  • 2 huevos
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón opcional
  • 400 gr de harina 0000
  • 1 cdita de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal

Para decorar y rellenar:

  • 150 gr de dulce de membrillo o mermelada firme
  • 150 gr de dulce de leche repostero
  • 100 gr de chocolate cobertura
  • 3 cdas de azúcar impalpable
  • 50 gr de coco rallado opcional
  • 50 gr de nueces picadas opcional

Preparación

  1. Colocá la manteca pomada en un bowl junto con el azúcar impalpable. Batí hasta formar una crema suave, clara y bien integrada.
  2. Agregá los huevos de a uno, mezclando bien después de cada incorporación. Sumá la esencia de vainilla y la ralladura de limón si querés darles un aroma más casero.
  3. Incorporá la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezclá con espátula o con las manos, sin amasar demasiado, hasta formar una masa tierna y pareja.
  4. Dividí la masa en dos partes. Envolvela y llevala a la heladera durante 30 minutos para que tome cuerpo y sea más fácil trabajarla.
  5. Para hacer masitas con manga, usá una parte de la masa apenas más blanda. Colocala en una manga con pico rizado y formá copitos, bastones o rosetas sobre una placa enmantecada o con papel manteca.
  6. Para hacer masitas cortadas, estirá la otra parte de la masa sobre la mesada apenas enharinada, dejándola de unos 5 mm de espesor. Cortá círculos, medias lunas, anillos o la forma que prefieras.
  7. Para las masitas con dulce, hacé una pequeña hendidura en el centro antes de hornear y colocá un poquito de dulce de membrillo o mermelada firme. No pongas demasiado para que no se desborde.
  8. Para las masitas rellenas, horneá tapitas lisas y, una vez frías, unilas de a dos con dulce de leche repostero. Podés pasar los bordes por coco rallado o nueces picadas.
  9. Llevá las placas a horno precalentado a 170 °C durante 10 a 14 minutos, o hasta que las masitas estén apenas doradas en la base y claras en la superficie.
  10. Retirá del horno y dejá enfriar sobre la placa unos minutos antes de moverlas, porque recién salidas son frágiles y pueden romperse.
  11. Derretí el chocolate a baño María o en microondas en tandas cortas. Bañá algunas puntas, hacé hilos finos sobre otras o cubrí solo la mitad de algunas masitas.
  12. Cuando estén frías, espolvoreá algunas con azúcar impalpable y acomodá todas en una fuente grande, mezclando formas, colores y terminaciones para que se vean bien variadas.

Tips y consejos

  • La manteca tiene que estar pomada, no derretida. Si está líquida, la masa puede quedar grasosa y las masitas se deforman más en el horno. Lo ideal es que esté blanda, pero todavía cremosa.
  • No amases de más la masa. Apenas se una, dejá de trabajarla. Si la amasás demasiado, las masitas pueden quedar duras en vez de suaves y delicadas.
  • El descanso en heladera ayuda a que la masa tome cuerpo y mantenga mejor la forma durante el horneado. Si hace mucho calor o la masa se ablanda mientras trabajás, conviene enfriarla unos minutos más.
  • Para que salgan parejas, tratá de hacer las piezas de tamaño similar. Las masitas chicas se cocinan rápido y las más grandes necesitan unos minutos más, por eso conviene no mezclar tamaños muy distintos en la misma placa.
  • El punto de cocción es importante: no tienen que quedar demasiado doradas. Lo ideal es que la base esté apenas doradita y la superficie siga clara, así quedan más tiernas y con textura de masita seca clásica.
  • Si usás dulce de membrillo, podés pisarlo con un chorrito mínimo de agua caliente para ablandarlo antes de colocarlo. Tiene que quedar maleable, pero no líquido, para que no se desparrame en el horno.
  • Para rellenar, el dulce de leche repostero funciona mejor que el común porque tiene más cuerpo y no se escurre. También ayuda a que las tapitas queden firmes y prolijas al armarlas.
  • El chocolate conviene usarlo en poca cantidad y como detalle, no cubrir todas las masitas. Una bandeja variada se ve mejor cuando combina algunas con dulce, otras espolvoreadas, otras bañadas y otras simples.
  • Se conservan muy bien en un recipiente hermético durante 5 a 7 días. Lo mejor es guardarlas en un lugar fresco y seco, separando las que tienen dulce o chocolate si querés mantenerlas más prolijas.
  • También podés preparar la masa con anticipación y guardarla en la heladera hasta 24 horas. Antes de usarla, dejala unos minutos a temperatura ambiente para que sea más fácil estirar o colocar en la manga.

Estas masitas secas quedan suaves, delicadas y con una variedad de formas que las hace muy vistosas.

Son perfectas para preparar una bandeja casera completa con pocos ingredientes y mucho detalle.

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