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Cómo hacer Manzanas al Horno rellenas de Granola y Miel

Las manzanas al horno rellenas de granola y miel son un postre casero que combina la suavidad de la fruta asada con un relleno crocante de avena, nueces y almendras.

La miel aporta dulzura y, durante la cocción, forma un delicioso jugo que acompaña cada bocado.

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Ingredientes

Para las manzanas:

  • 4 manzanas rojas grandes

  • 2 cdas de jugo de limón

  • 20 gr de manteca

  • 100 ml de agua

Para el relleno:

  • 100 gr de granola

  • 40 gr de avena arrollada

  • 50 gr de nueces picadas

  • 40 gr de almendras picadas

  • 40 gr de arándanos rojos deshidratados

  • 4 cdas de miel

  • 1 cdita de canela en polvo

  • 20 gr de manteca derretida

Para terminar:

  • 2 cdas de miel

  • 1 pizca de canela

Preparación

1. Precalentar el horno a 180 °C. Lavar bien las manzanas y secarlas con papel de cocina. Elegir frutas de tamaño similar para que todas se cocinen de manera pareja.

2. Cortar una pequeña tapa en la parte superior de cada manzana y retirar cuidadosamente el corazón con un descorazonador o una cuchara pequeña. Ampliar la cavidad retirando parte de la pulpa, pero dejando paredes de aproximadamente 1,5 cm y una base firme para que el relleno no se escape.

3. Rociar el interior de las manzanas con el jugo de limón. Esto ayudará a reducir la oxidación de la pulpa mientras se prepara el relleno.

4. Colocar la granola en un bowl y agregar la avena arrollada, las nueces, las almendras y los arándanos deshidratados. Mezclar suavemente para distribuir todos los ingredientes.

5. Incorporar las 4 cucharadas de miel, la canela y los 20 gr de manteca derretida. Revolver hasta conseguir una mezcla ligeramente húmeda, procurando que los frutos secos y la avena queden bien impregnados.

6. Distribuir el relleno dentro de las manzanas, llenando las cavidades desde el fondo hasta la parte superior. Presionar suavemente con una cuchara para evitar que queden espacios vacíos, pero sin compactar demasiado la granola.

7. Acomodar las cuatro manzanas en una fuente de cerámica apta para horno, previamente untada con los 20 gr de manteca restantes. Procurar que queden derechas y con una pequeña separación entre ellas.

8. Verter los 100 ml de agua en el fondo de la fuente, evitando mojar directamente el relleno. Cubrir flojamente con papel aluminio y llevar al horno durante aproximadamente 20 minutos.

9. Retirar el papel aluminio y continuar la cocción durante 15 a 25 minutos más, dependiendo del tamaño y la variedad de las manzanas. La piel debe comenzar a arrugarse ligeramente y la pulpa debe estar tierna al pincharla con un cuchillo.

10. Durante los últimos minutos, distribuir las 2 cucharadas de miel restantes sobre la granola. Continuar horneando durante aproximadamente 5 minutos, vigilando que los frutos secos no se quemen.

11. Retirar la fuente del horno y dejar reposar durante 5 minutos. Los jugos liberados por las manzanas se mezclarán con la miel, formando un líquido dulce y aromático en el fondo.

12. Colocar una manzana en un plato individual y agregar una pequeña cantidad de los jugos de cocción alrededor. Terminar con una pizca de canela y servir tibia, cuando la fruta esté bien tierna y el relleno conserve parte de su textura crocante.

Tips y consejos

  • Elegir manzanas firmes: las variedades de pulpa consistente mantienen mejor su forma durante el horneado y permiten obtener un interior tierno sin que la fruta se desarme.

  • No perforar la base: al retirar el corazón, es importante dejar suficiente pulpa en el fondo para evitar que el relleno se escape durante la cocción.

  • Cavidades profundas: retirar parte de la pulpa permite colocar una cantidad generosa de granola, desde el interior de la manzana hasta la superficie.

  • Utilizar granola crocante: conviene elegir una variedad con avena y frutos secos, preferentemente sin demasiado azúcar agregado, ya que la miel aporta suficiente dulzura.

  • No excederse con la miel: utilizar demasiada puede hacer que el relleno quede pegajoso y pierda parte de su textura crocante.

  • Picar los frutos secos: las nueces y almendras deben quedar en trozos medianos para que se distingan dentro del relleno sin resultar difíciles de comer.

  • Hidratar los arándanos: si están demasiado secos, se pueden remojar durante 5 minutos en agua tibia y escurrirlos antes de incorporarlos.

  • Controlar la temperatura: un horno demasiado fuerte puede quemar la granola antes de que la pulpa de las manzanas esté completamente tierna.

  • Utilizar papel aluminio al principio: cubrir la fuente durante la primera parte de la cocción ayuda a ablandar la fruta sin dorar excesivamente el relleno.

  • Conseguir un relleno crocante: retirar el aluminio durante la etapa final permite que la granola y los frutos secos recuperen una textura más tostada.

  • Comprobar la cocción: introducir un cuchillo en un costado de la manzana. Si atraviesa fácilmente la pulpa, está lista.

  • Evitar que se desarmen: no prolongar innecesariamente la cocción. Las manzanas deben quedar blandas por dentro, pero conservar su estructura exterior.

  • Aprovechar los jugos: el líquido que queda en la fuente contiene miel y jugos naturales de la fruta. Se puede distribuir sobre las manzanas al servirlas.

  • Conservación: guardar las manzanas cocidas en la heladera, dentro de un recipiente cerrado, durante 2 a 3 días. Recalentar suavemente en el horno antes de servir.

Las manzanas quedan tiernas y jugosas, con un relleno de granola, nueces y almendras ligeramente crocante, acompañado por el sabor dulce de la miel.

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