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Cómo hacer grasita colorada para locro

La grasita colorada es la salsa criolla que se sirve sobre el locro justo antes de llevarlo a la mesa.

Tiene un color rojo intenso, aroma profundo y ese toque sabroso que realza cada cucharada sin tapar el gusto del guiso.

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Se prepara en pocos minutos, pero conviene hacerla con cuidado para que el pimentón no se queme y la grasa quede bien perfumada.

Ingredientes

  • 4 cdas de grasa de pella
  • 2 cebollas de verdeo
  • 1 cebolla chica, opcional
  • 1 cda colmada de pimentón dulce
  • 1 cdita de ají molido
  • 1/2 cdita de comino, opcional
  • 1 pizca de pimienta negra
  • Sal a gusto
  • 2 o 3 cdas del caldo caliente del locro, opcional

Preparación

  1. Limpiá las cebollas de verdeo y separá la parte blanca de la parte verde. Picá todo bien chiquito, pero reservá un poco de la parte verde para agregar al final. Si vas a usar cebolla común, cortala también en cubitos pequeños para que se integre bien a la salsa.
  2. Colocá la grasa de pella en una sartén chica o en una ollita de barro y llevala a fuego bajo. Dejá que se derrita lentamente, sin apurarla. La grasa tiene que quedar líquida y caliente, pero no humeante.
  3. Agregá la parte blanca de la cebolla de verdeo y la cebolla común si decidís usarla. Cociná a fuego bajo durante unos minutos, revolviendo cada tanto, hasta que la cebolla se ablande y suelte aroma. No tiene que dorarse fuerte ni quemarse, porque la salsa debe quedar sabrosa, pero no amarga.
  4. Sumá el ají molido, la pimienta negra y el comino si te gusta ese toque más criollo. Mezclá bien para que los condimentos se despierten con el calor de la grasa.
  5. Retirá la sartén del fuego unos segundos antes de agregar el pimentón. Este paso es muy importante: si el pimentón cae sobre grasa demasiado caliente, se quema rápido y toma un sabor amargo. Agregalo fuera del fuego y mezclá enseguida hasta que la grasa se tiña de rojo intenso.
  6. Volvé a llevar la sartén a fuego mínimo durante unos segundos, solo para que todo se una. Si la salsa queda demasiado espesa, agregá 2 o 3 cdas del caldo caliente del locro y mezclá hasta lograr una textura más suelta.
  7. Incorporá la parte verde de la cebolla de verdeo que habías reservado y ajustá la sal. La salsa debe quedar rojiza, aceitosa, aromática y con pequeños trocitos de cebolla visibles.
  8. Servila en un tazón de barro, cazuelita o salsera. La grasita colorada no se mezcla dentro de la olla del locro: se agrega por encima de cada plato, justo al momento de servir.

Tips y consejos:

  • La grasa de pella le da el sabor más tradicional. Si no conseguís, podés usar grasa vacuna, grasa de cerdo o aceite, aunque el resultado no tendrá exactamente el mismo gusto.
  • El fuego bajo es fundamental. Esta salsa se hace rápido, pero no conviene apurarla porque los condimentos pueden quemarse.
  • El pimentón siempre debe agregarse con la sartén fuera del fuego o con el calor muy bajo. Ese detalle define si la salsa queda perfumada o amarga.
  • Si te gusta más picante, podés sumar un poco más de ají molido, pero conviene no excederse para que no tape el sabor del locro.
  • La cebolla de verdeo aporta frescura y color. La parte blanca se cocina al principio y la parte verde queda mejor si se agrega al final.
  • Para una textura más rústica, dejá la cebolla un poco más visible. Para una salsa más fina, picala bien chica.
  • Si la preparás con anticipación, calentala apenas antes de servir para que la grasa vuelva a quedar fluida.
  • También podés usarla sobre guisos, empanadas abiertas, carnes hervidas o preparaciones criollas donde haga falta un toque de sabor intenso.

La grasita colorada es simple, pero cambia por completo el plato cuando está bien hecha.

Con buena grasa, pimentón cuidado y verdeo fresco, queda aromática, sabrosa y perfecta para terminar cada porción de locro como corresponde.

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