Estas espirales saladas combinan una masa dorada y crocante con un relleno jugoso de cebolla, panceta y queso derretido.
Son fáciles de preparar y resultan ideales para servir durante la tarde, como entrada o en una reunión.

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Ingredientes
- 2 tapas rectangulares de masa de hojaldre
- 2 cebollas grandes
- 180 gr de panceta
- 250 gr de mozzarella
- 50 gr de queso rallado
- 1 cda de aceite
- 1 cda de manteca
- 1 cdita de orégano
- Pimienta al gusto
- 1 huevo para pincelar
Preparación
- Pelar las cebollas y cortarlas en tiras finas.
- Cortar la panceta en cubos pequeños y colocarla en una sartén sin agregar aceite.
- Cocinarla a fuego medio durante unos minutos, hasta que comience a dorarse y suelte parte de su grasa.
- Retirar la panceta de la sartén y colocarla sobre papel absorbente.
- Dejar solamente una pequeña cantidad de grasa en la sartén y agregar el aceite y la manteca.
- Incorporar las cebollas y cocinarlas a fuego medio-bajo durante aproximadamente 15 minutos.
- Remover ocasionalmente hasta que queden tiernas, ligeramente doradas y con una textura suave.
- Retirar las cebollas del fuego y dejarlas enfriar completamente. Este paso evita que el calor ablande demasiado la masa.
- Rallar o cortar la mozzarella en trozos pequeños.
- Extender una de las tapas de hojaldre sobre la mesa, conservando el papel que viene debajo.
- Distribuir la mitad de las cebollas sobre toda la superficie, dejando libre un borde de aproximadamente 2 cm.
- Agregar la mitad de la panceta, la mozzarella y el queso rallado.
- Condimentar con orégano y pimienta. No es necesario agregar demasiada sal porque la panceta y los quesos ya son salados.
- Enrollar la masa desde uno de los lados más largos, presionando suavemente para formar un cilindro compacto.
- Repetir el procedimiento con la segunda tapa de hojaldre y el resto del relleno.
- Envolver ambos cilindros con su propio papel y llevarlos a la heladera durante 20 minutos.
- Precalentar el horno a 200 °C y cubrir una bandeja con papel manteca.
- Retirar los cilindros de la heladera y cortarlos en rodajas de aproximadamente 3 cm de grosor.
- Colocar las espirales sobre la bandeja, dejando suficiente espacio entre ellas porque aumentarán de tamaño durante la cocción.
- Acomodar ligeramente cada porción con las manos para que mantenga su forma redonda.
- Batir el huevo y pincelar cuidadosamente los bordes y la superficie de la masa.
- Llevar al horno durante aproximadamente 20 a 25 minutos.
- Retirar las espirales cuando la masa esté inflada, dorada y crocante, y el queso se encuentre completamente derretido.
- Dejarlas reposar durante 5 minutos antes de servir para que el relleno se acomode.
Tips y consejos
- Las cebollas deben estar completamente frías antes de colocarlas sobre el hojaldre.
- Escurrir bien la panceta evita que el relleno quede excesivamente grasoso.
- Enfriar los cilindros antes de cortarlos ayuda a conseguir espirales más prolijas.
- Utilizar un cuchillo bien afilado y cortar sin aplastar la masa.
- No colocar demasiado relleno, ya que podría escaparse durante el horneado.
- La mozzarella puede reemplazarse por queso cremoso firme, provolone o una combinación de quesos.
- Para obtener una superficie más dorada, se puede espolvorear un poco de queso rallado después de pincelar con huevo.
- Las espirales pueden armarse con anticipación y conservarse crudas en la heladera durante algunas horas.
- Para recalentarlas, llevarlas al horno durante unos minutos y evitar el microondas, porque ablanda el hojaldre.
Estas espirales de cebolla, panceta y queso quedan crocantes por fuera y bien sabrosas por dentro.
Recién horneadas, con el queso todavía fundido, son una opción salada irresistible para compartir.