Los espaguetis con salsa boloñesa son una comida clásica, abundante y muy fácil de disfrutar en cualquier momento.
La clave está en preparar una salsa espesa, con carne bien cocida y tomate concentrado, para que se adhiera a la pasta.

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Con una buena cocción y condimentos simples, queda un plato rendidor, caliente y lleno de sabor.
Ingredientes
- 500 g de espaguetis
- 500 g de carne picada
- 1 cebolla grande
- 1 zanahoria chica
- 1/2 morrón rojo
- 2 dientes de ajo
- 500 g de puré de tomate
- 2 cucharadas de extracto de tomate
- 1/2 taza de vino tinto o caldo
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de orégano
- Aceite
- Sal y pimienta a gusto
- Agua para hervir la pasta
- Queso rallado (opcional)
Preparación
- Picá bien chica la cebolla, la zanahoria, el morrón y los dientes de ajo. La zanahoria ayuda a equilibrar la acidez del tomate y también aporta cuerpo a la salsa, pero conviene cortarla bien fina para que se integre durante la cocción.
- En una cacerola amplia, calentá un poco de aceite y agregá la cebolla junto con la zanahoria y el morrón. Cociná a fuego medio durante varios minutos, revolviendo cada tanto, hasta que las verduras estén blandas y empiecen a tomar un color apenas dorado.
- Sumá el ajo picado y mezclá durante unos segundos. No lo dejes demasiado tiempo solo, porque si se quema puede dejar un sabor amargo.
- Agregá la carne picada y cocinala mientras la vas separando con una cuchara. Es importante que no queden bloques grandes, sino una textura suelta y pareja. Dejá que la carne pierda el color rojo y empiece a dorarse un poco.
- Incorporá el pimentón dulce, el orégano, sal y pimienta. Mezclá bien para que la carne tome sabor. Después agregá el vino tinto o el caldo y dejá cocinar unos minutos para que se evapore el alcohol, si usaste vino.
- Sumá el puré de tomate, el extracto de tomate y la hoja de laurel. Mezclá todo, bajá el fuego y dejá cocinar la salsa durante 35 a 45 minutos. Tiene que quedar espesa, con la carne bien integrada y un color rojo profundo. Si se seca demasiado, agregá un chorrito de agua caliente o caldo.
- Mientras la salsa termina de cocinarse, poné abundante agua en una olla grande. Cuando hierva, agregá sal y cociná los espaguetis según el tiempo indicado en el paquete, tratando de que queden al dente.
- Antes de colar la pasta, reservá una taza del agua de cocción. Ese líquido con almidón ayuda a unir mejor la salsa con los espaguetis.
- Colá los espaguetis y pasalos a la cacerola con la salsa. Mezclá a fuego bajo durante 1 o 2 minutos para que la pasta absorba parte del sabor. Si hace falta, agregá un poco del agua de cocción reservada para que todo quede más jugoso, pero sin volver la salsa líquida.
- Serví los espaguetis bien calientes, con una buena cantidad de salsa boloñesa por encima o ya mezclados, según prefieras.
Tips y consejos:
- Para que la salsa quede más sabrosa, no apures el sofrito de verduras. Esa base es la que le da profundidad al sabor final.
- La salsa boloñesa no debe quedar aguada. Tiene que ser espesa, con carne visible y tomate bien concentrado, para que se adhiera a los espaguetis.
- Si querés un sabor más intenso, podés usar mitad carne vacuna y mitad carne de cerdo. Queda una salsa más jugosa y con más cuerpo.
- El extracto de tomate ayuda mucho a dar color y sabor. No hace falta usar demasiado, pero una o dos cucharadas hacen diferencia.
- No laves la pasta después de colarla. El almidón que queda en la superficie ayuda a que la salsa se pegue mejor.
- Si preparás la salsa con anticipación, queda todavía más rica. Al reposar, los sabores se concentran y la textura mejora.
- Para recalentar, agregá apenas un chorrito de agua o caldo y calentá a fuego bajo, revolviendo para que no se pegue.
Estos espaguetis con salsa boloñesa quedan bien cuando la salsa tiene tiempo, la carne está integrada y la pasta se mezcla con el jugo justo.
Es una receta simple, rendidora y perfecta para servir en una comida casera con mucho sabor.