Este pastel de papa queda suave en la base, dorado por arriba y con un relleno bien cremoso de jamón y queso.
Es una receta práctica para hacer algo distinto con ingredientes simples y servirla recién salida del horno.

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La base se prepara con puré firme, se arma como una tarta abierta y se termina con una cobertura bien sabrosa.
Ingredientes
- 600 g de papas
- 100 g de harina 000
- 1 cucharadita de levadura en polvo o polvo para hornear
- 1 huevo
- 80 g de queso parmesano o reggianito rallado
- 200 g de mozzarella
- 100 g de jamón cocido
- Aceite de oliva, cantidad necesaria
- Sal y pimienta a gusto
- Manteca o aceite para la pizzera
Preparación
- Pelá las papas y cortalas en cubos medianos para que se cocinen más rápido y de manera pareja.
- Colocalas en una olla con abundante agua y un poco de sal. Cocinalas hasta que estén bien tiernas y se puedan pinchar fácilmente con un tenedor.
- Escurrí las papas y pasalas a un bowl amplio. Condimentá con sal, pimienta y un buen chorrito de aceite de oliva.
- Pisalas con pisapapas o tenedor hasta formar un puré firme, liso y sin pedazos enteros. Es importante que quede parejo para que después la base tenga buena textura.
- Dejá enfriar completamente el puré antes de seguir. Este paso es clave para que el huevo se integre bien y no se cocine con el calor de la papa.
- Una vez frío, agregá el huevo y el queso parmesano o reggianito rallado. Mezclá hasta que todo quede bien unido.
- Incorporá la harina de a poco, en forma de lluvia, junto con la levadura en polvo o el polvo para hornear. Mezclá hasta obtener una preparación homogénea, parecida a una masa blanda de papa.
- Enmantecá o aceitá una pizzera o fuente redonda. Volcá la mezcla de papa y extendela con las manos apenas aceitadas o con una cuchara.
- Formá una base pareja, algo gruesita, levantando apenas los bordes para que el relleno quede contenido.
- Cortá la mozzarella en cubos o tiras y distribuíla sobre la base. Sumá el jamón cocido cortado en tiras o pedacitos, repartiéndolo bien por toda la superficie.
- Rociá apenas con aceite de oliva. Si querés un gratinado más marcado, agregá un poco más de queso rallado por arriba.
- Llevá a horno precalentado a temperatura moderada, aproximadamente 180 °C, durante 25 minutos o hasta que la superficie esté dorada, el queso bien derretido y los bordes apenas tostados.
- Retirá del horno y dejá reposar unos minutos antes de cortar. Así la base se asienta mejor y las porciones salen más prolijas.
Tips y consejos:
- El puré debe quedar firme, no aguado. Si las papas absorben demasiada agua, escurrilas muy bien antes de pisarlas.
- No agregues el huevo cuando el puré está caliente. Esperar a que se enfríe evita que la mezcla tome una textura rara.
- Si no tenés levadura en polvo, podés usar polvo para hornear. También se puede reemplazar la harina 000 por harina leudante.
- Para darle más sabor a la base, podés sumar perejil picado, orégano, ajo en polvo o una pizca de nuez moscada.
- La mozzarella conviene cortarla en trozos medianos para que se funda bien sin largar demasiado líquido.
- Si querés una versión más completa, podés agregar pollo cocido desmenuzado, cebolla salteada, espinaca bien escurrida o más verduras cocidas.
- No lo cortes apenas sale del horno. Con 5 minutos de reposo alcanza para que el queso siga cremoso, pero la base no se desarme.
Este pastel de papa con jamón y queso queda dorado, cremoso y muy fácil de servir.
Es una receta simple, rendidora y perfecta para preparar cuando querés algo casero, distinto y con mucho sabor.