Los cuadraditos de papa, panceta y queso son una preparación casera deliciosa, con capas tiernas de papa, panceta dorada y abundante queso fundido.
Se cocinan al horno hasta conseguir una superficie gratinada y crocante, ideal para servir como snack, entrada o acompañamiento.

Te recomendamos: Cómo hacer Croquetas Cremosas de Pollo y Puerro
Ingredientes
Para los cuadraditos:
- 1 kg de papas
- 200 g de panceta ahumada
- 250 g de mozzarella rallada
- 100 g de queso cremoso
- 50 g de queso rallado
- 200 ml de crema de leche
- 2 huevos
- 30 g de manteca
- 1 diente de ajo
- 1 cdita de orégano
- 1 pizca de nuez moscada
- Sal y pimienta a gusto
Para terminar:
- 30 g de queso rallado extra
- 1 cda de manteca
- Perejil fresco picado, opcional
Preparación
- Pelar las papas y lavarlas cuidadosamente para retirar cualquier resto de tierra.
- Cortar las papas en rodajas muy finas, de aproximadamente 2 mm de espesor, utilizando una mandolina o un cuchillo bien afilado.
- Secar las rodajas con papel de cocina para retirar el exceso de humedad y reservarlas sin volver a lavarlas, conservando parte de su almidón natural.
- Cortar la panceta ahumada en pequeños cubitos o tiras cortas, procurando que tengan tamaños similares.
- Calentar una sartén a fuego medio e incorporar la panceta sin agregar aceite, cocinándola durante 5 a 7 minutos hasta que suelte parte de su grasa y comience a dorarse.
- Retirar la panceta de la sartén, colocarla sobre papel absorbente y dejarla entibiar.
- Colocar la crema de leche en un bowl y agregar los huevos, el ajo bien picado, el orégano, la nuez moscada y una pizca de pimienta.
- Batir suavemente hasta integrar los ingredientes y formar una mezcla cremosa y homogénea, incorporando poca sal porque la panceta y los quesos ya aportan bastante sabor.
- Precalentar el horno a 180 °C y enmantecar una fuente rectangular de aproximadamente 20 × 25 cm, cubriendo bien la base y los laterales.
- Acomodar una primera capa de rodajas de papa sobre el fondo de la fuente, superponiéndolas ligeramente para cubrir toda la superficie.
- Distribuir una pequeña cantidad de panceta dorada sobre las papas y agregar un poco de mozzarella rallada y queso cremoso cortado en cubitos.
- Verter unas cucharadas de la mezcla de crema y huevo sobre los ingredientes, procurando distribuirla sin desplazar las rodajas.
- Repetir el procedimiento formando varias capas de papa, panceta y queso, manteniendo un grosor parejo en toda la fuente.
- Terminar con una última capa de papas y verter por encima el resto de la mezcla de crema, permitiendo que se distribuya entre los espacios.
- Cubrir la superficie con el queso rallado y repartir pequeños trocitos de manteca para favorecer un gratinado dorado.
- Tapar la fuente con papel aluminio y llevar al horno durante 40 a 45 minutos, hasta que las papas comiencen a estar tiernas.
- Retirar cuidadosamente el papel aluminio y continuar la cocción durante 20 a 25 minutos más, hasta que las papas estén completamente cocidas y la superficie tenga un color dorado intenso.
- Comprobar la cocción introduciendo un cuchillo fino en el centro de la preparación, verificando que atraviese las capas de papa sin resistencia.
- Retirar la fuente del horno y dejarla reposar durante 15 minutos para que las capas se asienten y el queso comience a tomar consistencia.
- Llevar la preparación a la heladera durante aproximadamente 1 hora si se desean cuadrados especialmente firmes y fáciles de cortar.
- Cortar la preparación en cuadrados de aproximadamente 5 a 6 cm de lado, utilizando un cuchillo afilado para mantener las capas bien definidas.
- Acomodar los cuadraditos sobre una bandeja ligeramente enmantecada y calentarlos nuevamente en el horno a 200 °C durante 8 a 10 minutos, hasta que recuperen su temperatura y los bordes queden crocantes.
- Retirar los cuadraditos cuando estén bien calientes, con la superficie dorada y el queso nuevamente fundido.
- Levantar cada porción cuidadosamente con una espátula ancha y servirla sobre un plato, dejando visibles las distintas capas de papa, panceta y queso.
Tips y consejos
- Papas: elegir papas firmes y de tamaño similar permite conseguir rodajas parejas y una cocción uniforme.
- Corte: utilizar una mandolina facilita obtener láminas finas que se acomodan perfectamente unas sobre otras.
- Panceta: dorarla antes del armado intensifica su sabor y permite retirar parte de la grasa.
- Mozzarella: utilizarla rallada facilita distribuir el queso entre todas las capas.
- Queso cremoso: incorporarlo en pequeños cubitos aporta una textura suave y fundente.
- Crema: distribuirla entre las capas ayuda a mantener las papas tiernas y a unir la preparación durante el horneado.
- Fuente: utilizar un recipiente relativamente pequeño permite conseguir cuadraditos altos con muchas capas visibles.
- Cocción: cubrir inicialmente con papel aluminio ayuda a cocinar las papas antes de dorar la superficie.
- Reposo: dejar enfriar la preparación facilita obtener cortes más prolijos y evita que los cuadrados se desarmen.
- Presentación: recalentar las porciones ya cortadas permite conseguir bordes más crocantes y un interior bien cremoso.
- Conservación: guardar los cuadraditos en un recipiente hermético en la heladera hasta 3 días y recalentarlos completamente antes de consumir.
Con sus capas tiernas de papa, panceta dorada y queso fundido, estos cuadraditos son perfectos para disfrutar recién horneados.