Los chorizos a la pomarola son un clásico bien casero, con una salsa abundante de tomate, cebolla y morrón.
Quedan tiernos, jugosos y con mucho sabor, ideales para acompañar con papas, puré o un buen pan.

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Ingredientes
- 6 chorizos frescos
- 1 cebolla grande
- 1 morrón rojo
- 1 morrón verde
- 1 zanahoria
- 2 dientes de ajo
- 500 gr de tomate triturado
- 100 ml de vino blanco
- 150 ml de caldo
- 2 hojas de laurel
- 1 cdita de orégano
- 1 cdita de pimentón dulce
- Ají molido, a gusto
- 2 cdas de aceite
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Perejil fresco, opcional
Preparación
- Colocar los chorizos enteros en una cacerola y cubrirlos con agua fría.
- Llevar a fuego medio y, una vez que el agua comience a hervir, cocinarlos durante unos 5 a 10 minutos. Este paso ayuda a que larguen parte de la grasa antes de pasar a la salsa.
- Retirarlos del agua, escurrirlos bien y pincharlos suavemente en algunos puntos.
- Cortar la cebolla en pluma, los morrones en tiras y la zanahoria en rodajas finas.
- Calentar el aceite en una cacerola amplia y dorar los chorizos por todos sus lados.
- Retirar los chorizos y reservarlos.
- En la misma cacerola, agregar la cebolla y la zanahoria.
- Cocinar durante unos minutos hasta que comiencen a ablandarse.
- Incorporar los morrones y continuar la cocción a fuego medio.
- Agregar los dientes de ajo picados, el pimentón, el ají molido, el orégano y las hojas de laurel.
- Mezclar durante unos segundos para que las especias comiencen a liberar su aroma.
- Volver a colocar los chorizos dentro de la cacerola.
- Agregar el vino blanco y cocinar durante unos minutos para que reduzca.
- Incorporar el tomate triturado y el caldo.
- Mezclar con cuidado, bajar el fuego y cocinar parcialmente tapado durante unos 30 a 40 minutos.
- Mover suavemente la preparación de vez en cuando para que los chorizos se impregnen bien con la salsa.
- Si la salsa queda demasiado líquida, cocinar los últimos minutos sin tapa.
- Probar y ajustar la sal y la pimienta al final.
- Retirar las hojas de laurel y terminar con perejil fresco picado, si se desea.
Tips y consejos
- No hace falta agregar mucho aceite porque los chorizos ya aportan parte de su propia grasa.
- El hervor inicial debe ser corto para que mantengan buena textura.
- Dorarlos antes de incorporarlos a la salsa aporta más sabor.
- Cocinar a fuego bajo ayuda a que la salsa quede más espesa y concentrada.
- Si la preparación se seca demasiado, agregar un poco más de caldo caliente.
- Los morrones de distintos colores aportan mejor presentación.
- Conviene ajustar la sal recién al final, ya que los chorizos suelen ser bastante sabrosos.
- Preparados con anticipación, quedan muy bien al recalentarlos a fuego bajo.
Quedan tiernos, jugosos y bien sabrosos, con una salsa espesa de tomate, cebolla y morrón que acompaña perfecto cada bocado.