Categorías
Recetas de Comidas

Cómo hacer bondiola curada casera

La bondiola curada es un fiambre de sabor intenso, textura firme y corte delicado.

Se prepara con paciencia, buen condimento y un proceso de curado controlado que permite desarrollar su aroma y su característico aspecto.

Te recomendamos: Panchitos envueltos en masa

Ingredientes

Para la bondiola:

  • 1 pieza de bondiola de cerdo de aproximadamente 1,5 kg
  • 45 gr de sal fina
  • 8 gr de azúcar
  • 2 cucharaditas de pimienta negra molida
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1 cucharadita de semillas de coriandro molidas, opcional
  • 1 cucharadita de ají molido, opcional
  • Hilo de cocina o malla para embutidos

Preparación

  1. Limpiar bien la bondiola, retirando solamente los excesos de grasa exterior y cualquier resto de tejido suelto.
  2. Secarla muy bien con papel de cocina.
  3. En un recipiente, mezclar la sal, el azúcar, la pimienta, el pimentón, el ajo en polvo, el orégano y, si se desea, el coriandro y el ají molido.
  4. Frotar toda la superficie de la carne con la mezcla de condimentos, procurando cubrirla de manera pareja.
  5. Colocar la bondiola dentro de una bolsa apta para alimentos o un recipiente con tapa.
  6. Llevar a la heladera durante varios días, girándola una vez por día para que el curado se distribuya de manera uniforme.
  7. Una vez finalizada esta etapa, retirar la carne y enjuagar rápidamente el exceso de sal bajo agua fría.
  8. Secarla por completo con papel de cocina.
  9. Agregar una nueva capa fina de pimienta, pimentón u otros condimentos secos sobre la superficie.
  10. Envolver la bondiola con una tela apta para curado o colocarla dentro de una malla para embutidos.
  11. Atarla firmemente con hilo de cocina para mantener una forma compacta y pareja.
  12. Colgarla en un lugar fresco, ventilado y con condiciones adecuadas para el curado.
  13. Durante el secado, controlar periódicamente el aspecto exterior y la pérdida de peso.
  14. La bondiola estará lista cuando haya perdido aproximadamente un 30 % de su peso inicial y tenga una consistencia firme al tacto.
  15. Retirarla del envoltorio o la malla y limpiar suavemente la superficie.
  16. Cortarla en rodajas finas con un cuchillo bien afilado.

Tips y consejos

  • Elegí una pieza de carne fresca y de buena calidad.
  • Pesá la carne antes de comenzar para poder controlar correctamente la pérdida de peso.
  • La sal debe calcularse en relación con el peso de la pieza.
  • La zona de secado debe mantenerse fresca, ventilada y protegida de cambios bruscos de temperatura.
  • No aceleres el proceso con calor directo.
  • El exterior puede secarse antes que el centro si las condiciones no son adecuadas.
  • Una vez lista, cortala bien fina para apreciar mejor la textura.
  • Conservá la bondiola terminada refrigerada y bien envuelta.

Después del curado, la carne queda firme, aromática y con un sabor concentrado.

Cortada en láminas finas, es ideal para una picada, una tabla de fiambres o para acompañar con pan casero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *