Cuando el agua empieza a bajar lentamente, aparecen malos olores o la pileta queda completamente estancada, es posible que el desagüe tenga una acumulación de grasa, restos de comida y detergente endurecido.
Actuar a tiempo puede evitar una obstrucción mayor y ayudar a recuperar el drenaje sin recurrir de inmediato a productos demasiado agresivos.

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Qué vas a necesitar
- Guantes de limpieza
- Papel absorbente o un paño viejo
- ½ taza de bicarbonato de sodio
- Detergente lavavajillas
- 1,5 litros de agua caliente
- Una sopapa
- Un balde
- Un cepillo pequeño, opcional
Preparación
- Retirá el agua acumulada de la pileta con un recipiente pequeño y volcala dentro de un balde. La zona del desagüe debe quedar lo más despejada posible.
- Sacá la rejilla o el filtro de la pileta. Retirá con papel absorbente todos los restos visibles de comida y grasa. Nunca los empujes hacia el interior del caño.
- Limpiá la rejilla con agua caliente y detergente. Si tiene suciedad adherida, utilizá un cepillo pequeño para llegar a las ranuras.
- Verté una buena cantidad de detergente lavavajillas directamente dentro del desagüe. Este producto ayuda a desprender y emulsionar parte de la grasa acumulada.
- Agregá lentamente el bicarbonato de sodio procurando que entre dentro de la abertura. Dejalo actuar durante aproximadamente 15 minutos.
- Calentá el agua hasta que esté muy caliente, pero evitá utilizarla hirviendo si las tuberías son de PVC o si desconocés el material de la instalación.
- Verté el agua caliente poco a poco sobre el desagüe. Hacelo en varias tandas para permitir que el calor y el detergente trabajen sobre la grasa.
- Esperá unos minutos y abrí la canilla. Observá si el agua comienza a bajar con mayor velocidad.
- Si el desagüe continúa lento, colocá la sopapa sobre la abertura. Agregá una pequeña cantidad de agua para cubrir el borde de goma y conseguir un buen sellado.
- Realizá movimientos firmes hacia arriba y hacia abajo durante 20 o 30 segundos. La presión puede desplazar la obstrucción y liberar el conducto.
- Retirá la sopapa y comprobá nuevamente el drenaje con agua caliente.
- Si la pileta tiene dos bachas, tapá completamente el desagüe de la segunda antes de usar la sopapa. De lo contrario, la presión escapará por ese lado.
- Cuando el agua vuelva a circular, dejá correr agua caliente con unas gotas de detergente durante uno o dos minutos para arrastrar los restos desprendidos.
- Lavá la pileta, colocá nuevamente la rejilla y secá los bordes.
Tips y consejos
- No mezcles limpiadores químicos con bicarbonato, vinagre, lavandina, amoníaco ni otros productos. Algunas combinaciones pueden generar vapores peligrosos o reacciones inesperadas.
- El bicarbonato por sí solo no disuelve una obstrucción severa, pero puede ayudar a aflojar residuos y reducir olores cuando se combina con detergente y agua caliente.
- Evitá verter aceite usado directamente por la pileta. Dejalo enfriar y guardalo en un recipiente cerrado para desecharlo correctamente.
- Antes de lavar sartenes o fuentes grasosas, retirales el exceso con papel absorbente. Esto reduce considerablemente la cantidad de grasa que llega a las tuberías.
- Colocá siempre una rejilla atrapante para evitar que los restos de comida entren en el desagüe.
- Una vez por semana, dejá correr agua caliente con unas gotas de detergente para prevenir nuevas acumulaciones.
- No utilices agua hirviendo en cañerías plásticas, uniones delicadas o instalaciones antiguas. El calor excesivo puede deformar o dañar algunos componentes.
- Si la obstrucción reaparece rápidamente, el problema podría estar en el sifón. Colocá un balde debajo, desenroscalo con cuidado y limpiá los residuos acumulados.
- Antes de desmontar cualquier pieza, cerrá la canilla y observá cómo están colocadas las juntas para poder volver a armarla correctamente.
- Si el agua no baja, aparecen pérdidas debajo de la pileta o varios desagües de la casa están obstruidos al mismo tiempo, conviene llamar a un profesional.
Con una limpieza cuidadosa y algunos hábitos preventivos, es posible reducir la grasa acumulada y mantener el desagüe funcionando correctamente.
Evitar arrojar aceite y restos de comida es la mejor manera de impedir que el problema vuelva a aparecer.