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Chocolate espeso con tostadas de manteca y miel

Este chocolate espeso queda cremoso, intenso y bien chocolatoso, perfecto para acompañar con tostadas doradas untadas con manteca y miel.

Es una preparación simple, con pocos ingredientes, pero con una textura más rica que la de un chocolate común.

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Ingredientes

Para el chocolate:

  • 500 ml de leche
  • 100 gr de chocolate semiamargo picado
  • 2 cdas de cacao amargo
  • 2 cdas de azúcar
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 cdita de fécula de maíz
  • 3 cdas de leche extra para disolver la fécula
  • 1 pizca de sal

Para las tostadas:

  • 4 rebanadas de pan
  • 2 cdas de manteca
  • 2 cdas de miel
  • Canela, opcional

Preparación

  1. Colocar la leche en una olla chica y llevar a fuego bajo. Agregar el cacao amargo, el azúcar y la pizca de sal.
  2. Mezclar con batidor de mano para que el cacao se disuelva bien y no queden grumos.
  3. Sumar el chocolate picado y revolver hasta que se derrita por completo. Mantener siempre el fuego bajo para que no se pegue en el fondo.
  4. Disolver la fécula de maíz en las 3 cdas de leche extra. Mezclar bien hasta que no queden grumos.
  5. Agregar la fécula disuelta a la olla y revolver durante 2 a 4 minutos, hasta que el chocolate tome una textura más espesa y cremosa.
  6. Apagar el fuego y sumar la esencia de vainilla. Mezclar una última vez.
  7. Tostar las rebanadas de pan hasta que queden doradas y firmes.
  8. Untar cada tostada con manteca. Agregar la miel por encima y, si querés, terminar con apenas un toque de canela.
  9. Servir el chocolate en taza o cuenco, acompañado con las tostadas recién preparadas.

Tips y consejos

  • Para que el chocolate quede bien espeso, la fécula debe disolverse antes en un poco de leche. Si se agrega directo a la olla, puede formar grumos difíciles de sacar.
  • Usá chocolate semiamargo si querés un sabor más intenso y menos empalagoso. Si usás chocolate con leche, conviene reducir un poco el azúcar.
  • El fuego bajo es importante. Si la leche hierve fuerte o el chocolate se pega en el fondo, puede tomar un sabor amargo.
  • La pizca de sal no se nota como sabor salado, pero ayuda a realzar el chocolate y equilibrar el dulzor.
  • Si lo querés más espeso, podés sumar 1/2 cdita extra de fécula disuelta en leche. Conviene hacerlo de a poco para no pasarse.
  • Si preferís una textura más liviana, usá solo 1/2 cdita de fécula o agregá un poco más de leche al final.
  • Las tostadas quedan mejor con pan de miga firme, pan casero o pan tipo campo. Un pan demasiado blando puede humedecerse rápido con la manteca y la miel.
  • La miel se puede agregar en hilo fino para que no tape el sabor de la manteca. También podés sumar nueces picadas si querés más textura.
  • Si queda chocolate, se puede guardar en heladera en un recipiente cerrado durante 1 día. Al volver a usarlo, agregá un chorrito de leche y mezclá hasta recuperar la textura.

Es una receta simple, intensa y muy rendidora.

La combinación del chocolate espeso con las tostadas de manteca y miel queda bien casera, dulce y reconfortante.

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