El chimichurri tradicional es una de esas preparaciones simples que levantan cualquier comida.
Lleva pocos ingredientes, se prepara en minutos y queda mucho mejor cuando descansa, porque las hierbas, el ajo, el aceite y el vinagre se integran y toman más sabor.

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Ingredientes
- 4 cdas de perejil fresco picado
- 2 dientes de ajo picados bien chiquitos
- 1 cda de orégano seco
- 1 cdita de ají molido
- 1 cdita de pimentón
- 1/2 cdita de pimienta negra
- 1 cdita de sal
- 3 cdas de vinagre
- 6 cdas de aceite
- 2 cdas de agua tibia
Preparación
- Colocá el orégano, el ají molido, el pimentón, la pimienta y la sal en un bowl chico.
- Agregá el agua tibia y mezclá. Dejá reposar unos 5 minutos para hidratar bien los condimentos secos.
- Sumá el ajo picado y el perejil fresco. Mezclá para que todo quede bien repartido.
- Incorporá el vinagre y revolvé nuevamente.
- Agregá el aceite de a poco, mezclando hasta que el chimichurri tome una textura pareja y brillante.
- Probá y ajustá la sal, el vinagre o el ají molido según tu gusto.
- Pasá la preparación a un frasco limpio, tapalo y dejalo reposar al menos 1 hora antes de usar.
- Si podés prepararlo de un día para el otro, queda todavía más sabroso.
Tips y consejos
- El perejil fresco marca mucho la diferencia. Conviene picarlo a cuchillo y no procesarlo, para que el chimichurri conserve mejor textura.
- El ajo puede ir más o menos fuerte según el gusto. Si querés un sabor intenso, usá 3 dientes; si lo preferís suave, con 1 o 2 alcanza.
- El agua tibia ayuda a hidratar el orégano y el ají molido, y hace que la salsa no quede tan seca ni con condimentos duros.
- Para una versión más picante, sumá un poco más de ají molido o una pizca de chile seco.
- Guardalo en frasco cerrado en la heladera. Dura varios días y, con el descanso, el sabor se vuelve más profundo.
- Antes de servirlo, mezclalo bien porque el aceite suele separarse un poco.
- Va perfecto con carne asada, pollo, choripán, papas, verduras grilladas, panes caseros o como aderezo para una picada.
Es una salsa fácil, rendidora y llena de sabor. Con ingredientes simples, podés tener siempre listo un chimichurri casero para acompañar cualquier comida.