Esta cazuela queda sabrosa, abundante y con una salsa casera que envuelve muy bien las papas.
Es una receta simple, de esas que se preparan en una sola cacerola y rinden para toda la familia.

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La clave está en cocinar las papas hasta que queden tiernas, pero sin que se desarmen.
Ingredientes
- 700 gramos de carne picada
- 4 papas medianas
- 1 cebolla grande
- 1/2 morrón rojo
- 2 dientes de ajo
- 2 tomates maduros o 1 taza de tomate triturado
- 2 cucharadas de puré de tomate
- 2 cucharadas de aceite
- 1 taza de caldo caliente o agua caliente
- 1 cucharadita de pimentón
- 1/2 cucharadita de ají molido, opcional
- 1 hoja de laurel
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil fresco picado para terminar
Preparación
- Pelá las papas y cortalas en cubos medianos. No las hagas demasiado chicas, porque durante la cocción pueden romperse. Dejalas en un bol con agua mientras preparás el resto de los ingredientes.
- Picá la cebolla, el morrón y los dientes de ajo. Calentá una cacerola amplia con el aceite y agregá la cebolla junto con el morrón. Cociná a fuego medio hasta que se ablanden y empiecen a largar buen aroma.
- Sumá el ajo picado y mezclá durante unos segundos. No lo dejes mucho tiempo solo, porque se puede quemar y tomar sabor amargo.
- Incorporá la carne picada y separala con una cuchara de madera mientras se cocina. La idea es que quede bien suelta y se dore apenas, sin formar bloques grandes.
- Condimentá con sal, pimienta, pimentón, ají molido si te gusta un toque más intenso, y la hoja de laurel. Mezclá bien para que la carne tome sabor desde el principio.
- Agregá los tomates picados o el tomate triturado junto con el puré de tomate. Cociná unos minutos para que la salsa empiece a tomar cuerpo y se integre con la carne.
- Escurrí las papas y sumalas a la cacerola. Mezclá con cuidado para que se cubran con la salsa sin romperse.
- Agregá una taza de caldo caliente o agua caliente. No hace falta cubrir todo por completo; la preparación debe quedar jugosa, pero no aguada.
- Tapá la cacerola y cociná a fuego medio-bajo durante 25 a 30 minutos, revolviendo cada tanto con cuidado. Si ves que se seca demasiado, agregá un chorrito más de caldo caliente.
- Cuando las papas estén tiernas y la salsa haya espesado, apagá el fuego y dejá reposar 5 minutos con la cacerola tapada. Terminá con perejil fresco picado por encima antes de servir.
Tips y consejos:
- Elegí papas que mantengan bien la forma durante la cocción. Si se rompen un poco, ayudan a espesar la salsa, pero conviene que la mayoría quede en cubos enteros.
- Para que la carne quede más sabrosa, dejala dorar unos minutos antes de agregar el tomate. Ese paso mejora mucho el sabor final.
- Si querés una cazuela más cremosa, podés pisar apenas algunos cubos de papa al final y mezclarlos con la salsa.
- El caldo caliente ayuda a mantener pareja la cocción. Si agregás líquido frío, puede cortar el hervor y hacer que las papas tarden más.
- El perejil se suma al final para que conserve mejor su color y aporte frescura.
- Queda muy bien servida sola, con pan o acompañada con arroz blanco si querés hacerla todavía más rendidora.
Esta cazuela de papas y carne es una comida simple, completa y muy sabrosa.
Con pocos ingredientes se logra un plato bien jugoso, ideal para servir caliente y disfrutar con una salsa casera llena de sabor.