Esta carne desmechada queda suave, sabrosa y con una salsa oscura llena de sabor.
La cocción lenta permite que la carne se ablande hasta separarse fácilmente con un tenedor.

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Es ideal para servir con papas, arroz, puré, sándwiches o usar como relleno.
Ingredientes
- 1,5 kilos de roast beef, paleta, aguja o tapa de asado
- 2 cebollas grandes
- 3 dientes de ajo
- 2 zanahorias, opcional
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharada de mostaza
- 2 cucharadas de salsa de soja, opcional
- 1 cucharada de extracto de tomate o puré de tomate
- 1 vaso de vino tinto o caldo
- 500 mililitros de caldo de carne o verduras
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de orégano
- 1 pizca de comino, opcional
- Sal y pimienta a gusto
Preparación
- Retirá la carne de la heladera unos minutos antes de cocinarla. Secala con papel de cocina y condimentala bien con sal, pimienta, pimentón, orégano y una pizca de comino si te gusta ese sabor.
- Calentá una sartén grande o una olla con el aceite. Dorá la carne por todos sus lados hasta que forme una costra bien marcada. Este paso es importante porque le da mucho sabor a la preparación final.
- Colocá en una fuente profunda para horno las cebollas cortadas en gajos, los dientes de ajo aplastados y las zanahorias en trozos grandes, si las vas a usar. Apoyá la carne sellada encima de las verduras.
- En un bol mezclá la mostaza, la salsa de soja, el extracto de tomate, el vino o caldo y el resto del caldo. Volcá esta mezcla en la fuente, alrededor de la carne. No hace falta que la cubra por completo, pero sí que tenga suficiente líquido para cocinarse despacio.
- Agregá la hoja de laurel y tapá la fuente con papel aluminio, cerrando bien los bordes para que no se escape el vapor. Esto ayuda a que la carne quede húmeda y se ablande sin secarse.
- Llevá a horno bajo, aproximadamente 160 grados, durante 3 horas. A mitad de cocción, revisá que todavía tenga líquido. Si hace falta, agregá un poco más de caldo caliente.
- Pasado ese tiempo, pinchá la carne con un tenedor. Si todavía ofrece resistencia, tapala nuevamente y cocinala 30 o 40 minutos más. La carne está lista cuando se puede separar en hebras sin hacer fuerza.
- Cuando esté tierna, retirale el papel aluminio y subí apenas la temperatura del horno durante 10 o 15 minutos para que la superficie quede más dorada y sabrosa.
- Sacá la fuente del horno y dejá reposar la carne unos 10 minutos. Después, con dos tenedores, desmechá una parte o toda la pieza, mezclándola con la salsa que quedó en la fuente.
- Si la salsa quedó muy líquida, pasala a una ollita y reducila unos minutos a fuego medio. Luego volcala sobre la carne desmechada para que quede bien jugosa.
Tips y consejos:
- Los mejores cortes para desmechar son los que tienen algo de grasa y tejido, como roast beef, paleta, aguja o tapa de asado. Con la cocción lenta quedan mucho más tiernos.
- No apures la cocción. El secreto está en el horno bajo y el tiempo suficiente para que las fibras de la carne se aflojen.
- El sellado inicial hace una gran diferencia. Si ponés la carne directo al horno sin dorarla, igual se cocina, pero queda con menos sabor.
- Si querés una carne más intensa, usá vino tinto. Si preferís un sabor más suave, hacela solo con caldo.
- Las cebollas cocidas en el fondo de la fuente se pueden procesar con la salsa para lograr una textura más espesa y sabrosa.
- Esta carne queda muy bien para preparar sándwiches calientes, tacos, empanadas, tartas, pastas o platos con puré.
- También se puede hacer de un día para el otro. Al recalentarla con su propia salsa, queda incluso más sabrosa.
Esta carne desmechada es rendidora, tierna y perfecta para aprovechar en muchas comidas.
Con una cocción lenta y una buena salsa, se transforma en una preparación jugosa, práctica y llena de sabor.