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Carne a la cacerola con papas

La carne a la cacerola con papas es una receta bien sabrosa, abundante y perfecta para servir en una fuente honda o directamente desde la olla.

Queda con una salsa espesa, verduras tiernas y trozos de carne que se deshacen de lo suaves.

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Es un plato simple, completo y de esos que ganan todavía más sabor cuando se cocinan sin apuro.

Ingredientes

  • 1 kg de carne para guiso en cubos
  • 4 papas medianas
  • 2 zanahorias
  • 2 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 morrón rojo, opcional
  • 300 ml de puré de tomate o tomate triturado
  • 500 ml de caldo o agua caliente
  • 100 ml de vino tinto o blanco, opcional
  • 3 cdas de aceite
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cdita de pimentón dulce
  • 1 cdita de orégano
  • Sal, a gusto
  • Pimienta, a gusto
  • Perejil picado, a gusto

Preparación

  1. Cortar la carne en cubos medianos y secarla con papel de cocina para que se dore mejor.
  2. Picar los dientes de ajo, cortar las cebollas en pluma o en cubos, las zanahorias en rodajas y el morrón en tiras si se va a usar.
  3. Pelar las papas y cortarlas en trozos medianos. Dejarlas en agua fría mientras se empieza la cocción para que no se oscurezcan.
  4. Calentar el aceite en una cacerola amplia a fuego medio-alto.
  5. Agregar la carne en tandas y dorarla por todos sus lados. No conviene amontonarla, porque si larga mucho líquido se hierve en vez de sellarse.
  6. Retirar la carne dorada y reservarla en un plato.
  7. En la misma cacerola, agregar la cebolla, el ajo, la zanahoria y el morrón. Cocinar unos minutos, revolviendo, hasta que la cebolla empiece a ablandarse.
  8. Incorporar nuevamente la carne junto con el jugo que haya largado en el plato.
  9. Condimentar con sal, pimienta, pimentón, orégano y la hoja de laurel.
  10. Agregar el vino si se usa y cocinar 2 o 3 minutos para que se evapore el alcohol.
  11. Sumar el puré de tomate y mezclar bien para que la carne quede cubierta por la salsa.
  12. Incorporar el caldo o agua caliente hasta cubrir casi por completo la preparación.
  13. Tapar la cacerola y cocinar a fuego bajo durante 45 minutos, revolviendo cada tanto.
  14. Agregar las papas escurridas y continuar la cocción durante 25 a 35 minutos más, hasta que la carne esté tierna y las papas cocidas.
  15. Si la salsa queda muy líquida, destapar la cacerola durante los últimos minutos para que reduzca. Si queda muy espesa antes de tiempo, agregar un poco más de caldo o agua caliente.
  16. Probar y ajustar sal y pimienta antes de apagar el fuego.
  17. Dejar reposar 5 minutos y terminar con perejil picado por arriba.

Tips y consejos

  • Para que la carne quede tierna, conviene usar cortes ideales para cocción lenta, como paleta, roast beef, aguja, osobuco sin hueso o tortuguita. No hace falta elegir un corte caro: lo importante es darle tiempo para que se ablande y tome sabor dentro de la salsa.
  • El sellado de la carne es uno de los pasos que más mejora el resultado. Si la cacerola está fría o se pone demasiada carne junta, los cubos largan líquido y no toman color. Lo mejor es dorarlos en tandas, aunque lleve unos minutos más.
  • Las papas se agregan más adelante para que no se deshagan. Si las ponés desde el principio, pueden romperse demasiado y espesar la salsa antes de que la carne esté lista. Si te gusta una salsa más espesa, podés dejar que algunas papas se desarmen apenas al final.
  • El vino es opcional, pero suma mucho sabor. Puede ser tinto para una salsa más intensa o blanco para un resultado más suave. Si preferís no usarlo, se reemplaza sin problema por caldo o agua caliente.
  • Si querés una versión más completa, podés sumar arvejas, chauchas, rodajas de choclo, batata o unas hojas de acelga al final. Las verduras más delicadas conviene agregarlas en los últimos minutos para que no se pasen.
  • Para darle más cuerpo a la salsa, se puede pisar una o dos papas cocidas dentro de la cacerola y mezclar. También sirve cocinar destapado unos minutos hasta que el líquido reduzca y quede más concentrado.
  • Si la preparación empieza a pegarse en el fondo, no raspes fuerte ni subas el fuego. Agregá un chorrito de caldo caliente, mezclá suave y seguí cocinando a fuego bajo. La cocción lenta es la que deja la carne más sabrosa.
  • Se puede preparar con anticipación y recalentar antes de servir. De hecho, al reposar unas horas, los sabores se asientan mejor. Para recalentar, hacelo a fuego bajo y agregá un chorrito de agua o caldo si la salsa se espesó demasiado.

Esta carne a la cacerola queda muy bien servida sola, con pan para aprovechar la salsa o acompañada con arroz blanco si querés estirar un poco más la fuente.

Con una cocción tranquila y buenos condimentos, se logra una comida casera, rendidora y llena de sabor.

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