Estos canelones de berenjena con carne y salsa blanca son una opción abundante, cremosa y muy sabrosa para una comida completa.
Las láminas de berenjena reemplazan la masa, el relleno queda bien jugoso y el gratinado final le da una terminación dorada y casera.

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Ingredientes
Para los canelones:
- 3 berenjenas grandes
- 500 gr de carne picada
- 1 cebolla grande
- 1/2 morrón rojo
- 2 dientes de ajo
- 2 cdas de aceite
- 3 cdas de puré de tomate o tomate triturado
- 1 cdita de pimentón
- 1/2 cdita de orégano
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Perejil picado, opcional
Para la salsa blanca:
- 500 ml de leche
- 40 gr de manteca
- 40 gr de harina común
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Nuez moscada a gusto
Para gratinar:
- 150 gr de queso rallado o muzzarella rallada
- Perejil fresco picado, opcional
Preparación
- Lavá las berenjenas y cortalas a lo largo en láminas finas, de aproximadamente 1/2 cm. Tratá de que no queden demasiado gruesas para que se puedan enrollar sin romperse.
- Colocá las láminas en una placa apenas aceitada y cocinalas en horno medio durante 10 a 12 minutos, hasta que estén más tiernas y flexibles. También podés dorarlas vuelta y vuelta en una sartén.
- Para el relleno, picá la cebolla, el morrón y el ajo bien chicos. Calentá una sartén con el aceite y rehogá las verduras hasta que estén tiernas.
- Agregá la carne picada y cociná mezclando bien, hasta que cambie de color y quede suelta. Sumá el puré de tomate, el pimentón, el orégano, sal y pimienta.
- Cociná unos minutos más, hasta que el relleno quede sabroso y sin exceso de líquido. Si querés, agregá un poco de perejil picado al final. Dejá entibiar antes de armar los canelones.
- Para la salsa blanca, derretí la manteca en una cacerola. Agregá la harina y mezclá durante 1 minuto, sin dejar que se queme.
- Sumá la leche de a poco, revolviendo constantemente para evitar grumos. Cociná hasta que la salsa espese. Condimentá con sal, pimienta y nuez moscada.
- Colocá un poco de salsa blanca en la base de una fuente para horno. Esto ayuda a que los canelones no se peguen y queden más cremosos.
- Tomá una lámina de berenjena, colocá una porción de relleno de carne en un extremo y enrollá con cuidado. Repetí hasta completar todas las láminas.
- Acomodá los canelones en la fuente, uno al lado del otro, con la unión hacia abajo para que mantengan la forma.
- Cubrí con el resto de la salsa blanca y espolvoreá con queso rallado o muzzarella rallada por arriba.
- Llevá a horno precalentado a 200°C durante 15 a 20 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y gratinada.
- Retirá del horno y dejá reposar 5 minutos antes de servir. Terminá con perejil picado si querés darle un toque fresco.
Tips y consejos
- No cortes la berenjena demasiado gruesa: si las láminas quedan muy anchas o duras, se pueden quebrar al enrollarlas. Lo ideal es cocinarlas antes para que queden flexibles.
- Quitá el exceso de líquido del relleno: la carne debe quedar jugosa, pero no aguada. Si tiene demasiado líquido, puede ablandar la berenjena y la salsa.
- Usá una fuente con buena profundidad: como lleva salsa blanca y queso, conviene que tenga bordes altos para que no se desborde durante el gratinado.
- La salsa blanca no debe quedar muy líquida: tiene que ser cremosa y cubrir bien los canelones. Si queda demasiado floja, el plato pierde cuerpo.
- Acomodalos bien juntos: esto ayuda a que los canelones mantengan la forma y queden más fáciles de servir.
- Podés sumar más sabor al relleno: aceitunas picadas, zanahoria rallada o un poco de queso rallado quedan muy bien con la carne.
- Para una versión más liviana: usá carne magra y reemplazá parte de la salsa blanca por salsa de tomate casera.
- Conservación: guardalos en la heladera, tapados, por hasta 2 días. Para recalentarlos, lo mejor es horno suave para que la salsa vuelva a tomar textura.
Estos canelones son una buena forma de preparar berenjenas de manera abundante y distinta.
Quedan cremosos, bien rellenos y con una capa gratinada que los hace perfectos para servir directo en la fuente.