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Budín turco ¡Bien húmedo y lleno de sabor!

Este budín turco queda suave, jugoso y con una textura perfecta para servir en porciones generosas.

Es una receta diferente, rendidora y muy buena para preparar cuando querés un postre casero con presencia.

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Después del reposo toma mejor cuerpo y queda con ese punto húmedo que lo hace mucho más tentador.

Ingredientes

Para el budín:

  • 3 huevos
  • 180 g de azúcar
  • 120 ml de aceite neutro
  • 200 g de yogur natural
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón o 1 naranja
  • 180 g de sémola fina
  • 120 g de harina 0000
  • 1 cucharada de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal
  • Manteca o aceite para engrasar el molde

Para el baño:

  • 300 g de azúcar
  • 300 ml de agua
  • 2 cucharadas de jugo de limón
  • 1 cáscara fina de limón o naranja

Preparación

  1. Primero prepará el baño. Colocá en una ollita el azúcar, el agua, el jugo de limón y la cáscara de limón o naranja.
  2. Llevá a fuego medio y, cuando empiece a hervir, dejá cocinar durante 8 a 10 minutos. Tiene que quedar como un jarabe liviano, no demasiado espeso.
  3. Retirá del fuego y dejá enfriar mientras preparás el budín. Este paso es importante porque después se usa sobre la preparación recién salida del horno.
  4. Precalentá el horno a 180 °C. Engrasá una fuente rectangular o cuadrada mediana con manteca o aceite. También podés colocar papel manteca en la base para desmoldar mejor.
  5. En un bowl grande, colocá los huevos con el azúcar. Batí durante unos minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y con un poco más de volumen.
  6. Agregá el aceite, el yogur, la esencia de vainilla y la ralladura elegida. Mezclá hasta integrar bien.
  7. Incorporá la sémola fina, la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezclá con movimientos suaves hasta obtener una preparación pareja, espesa y sin grumos secos.
  8. Volcá la mezcla en la fuente preparada y emparejá la superficie con una espátula o cuchara.
  9. Llevá al horno durante 30 a 40 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y el centro firme. Para comprobarlo, pinchá con un palillo: debe salir sin mezcla cruda.
  10. Apenas sale del horno, pinchá la superficie con un palillo o cuchillo fino. No hace falta romperlo, solo hacer pequeñas perforaciones para que absorba mejor el baño.
  11. Volcá el baño frío de a poco sobre el budín caliente. Hacelo en varias tandas, esperando unos segundos entre cada una para que se vaya absorbiendo bien.
  12. Dejá reposar al menos 1 hora antes de cortar. Cuanto más tiempo repose, mejor se acomoda la textura y más húmedo queda.
  13. Cortá en cuadrados o rectángulos y serví solo, con un poco del jugo que quede en la fuente o acompañado con té o café.

Tips y consejos:

  • Usá sémola fina para que la textura quede más pareja y agradable. Si usás una sémola muy gruesa, el resultado puede quedar más rústico.
  • El baño no tiene que quedar espeso como caramelo. Debe ser liviano para que pueda entrar bien en el budín y dejarlo húmedo.
  • No saltees el reposo. Aunque se pueda cortar antes, después de una hora queda mucho mejor y las porciones salen más firmes.
  • El budín debe recibir el baño apenas sale del horno. Ese contraste ayuda a que absorba mejor y no quede seco por dentro.
  • No lo cocines de más. La superficie tiene que estar dorada, pero si se pasa mucho tiempo en el horno puede perder humedad.
  • La ralladura de limón o naranja suma aroma, pero usá solo la parte de color de la cáscara. La parte blanca puede dejar un gusto amargo.
  • El yogur ayuda a que la preparación quede más suave. Conviene usar uno natural, sin saborizantes fuertes.
  • Si querés un resultado más alto, usá una fuente un poco más chica. Si preferís porciones más bajas, usá una fuente más grande y controlá la cocción porque puede estar listo antes.
  • Se puede guardar tapado en la heladera, pero conviene sacarlo unos minutos antes de servir para que recupere mejor textura.

Este budín turco queda bien húmedo, dorado y con un sabor delicado que mejora después del reposo.

Es una receta simple, distinta y perfecta para servir en porciones generosas cuando querés preparar algo dulce y casero.

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