Los bocaditos de coco y avena son simples, dorados y muy fáciles de preparar.
Quedan con una textura húmeda por dentro, apenas crocante por fuera y un sabor casero donde se sienten bien el coco rallado y la avena.

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Ingredientes
- 150 gr de coco rallado
- 100 gr de avena tradicional
- 2 huevos
- 80 gr de azúcar
- 60 gr de manteca derretida
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón o naranja, opcional
- 1 pizca de sal
- 1 cdita de polvo de hornear
Preparación
- Colocar en un bowl los huevos, el azúcar, la esencia de vainilla, la ralladura de limón o naranja y la pizca de sal. Mezclar con batidor de mano o tenedor hasta integrar.
- Agregar la manteca derretida y mezclar nuevamente hasta que la preparación quede pareja.
- Incorporar el coco rallado, la avena y el polvo de hornear. Revolver con cuchara hasta formar una mezcla húmeda y espesa.
- Dejar reposar la preparación durante 10 minutos. Ese descanso ayuda a que la avena absorba parte de la humedad y los bocaditos mantengan mejor la forma.
- Tomar porciones con una cuchara y formar montoncitos sobre una placa con papel manteca. No hace falta que queden perfectos; la forma irregular les da una textura más casera.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén dorados en la superficie y apenas más tostados en los bordes.
- Retirar del horno y dejar enfriar unos minutos antes de moverlos, porque al salir pueden estar un poco blandos.
- Una vez fríos, pasarlos a un plato o guardarlos en un recipiente cerrado.
Tips y consejos
- La avena tradicional funciona mejor que la instantánea porque aporta más textura y se nota dentro de cada bocadito. Si usás avena instantánea, la mezcla puede quedar más compacta y menos rústica.
- El reposo antes de hornear es importante. Si se forman los bocaditos apenas se mezcla todo, pueden quedar más flojos. Con unos minutos de descanso, la avena y el coco absorben humedad y la preparación se vuelve más fácil de manejar.
- No conviene aplastarlos demasiado al ponerlos en la placa. La idea es que queden como bocaditos altos, con bordes dorados y un interior más húmedo.
- Si querés un sabor más marcado, podés tostar apenas el coco rallado antes de usarlo. Hay que hacerlo a fuego bajo y mezclando seguido, porque se dora muy rápido.
- Para una versión más dulce, se puede sumar una cucharada extra de azúcar o agregar un hilo de miel a la mezcla. Si preferís que no queden tan dulces, mantené las cantidades indicadas.
- Se pueden guardar en un frasco o recipiente cerrado durante 3 o 4 días. Si pierden textura, unos minutos de horno bajo ayudan a recuperar un poco el exterior dorado.
- También se pueden bañar parcialmente en chocolate derretido cuando ya estén fríos. Quedan más vistosos y con un contraste muy rico entre el coco, la avena y el chocolate.
Estos bocaditos quedan dorados, húmedos y con una textura muy agradable.
Son fáciles de hacer y funcionan muy bien cuando querés preparar algo dulce sin demasiada complicación.