Este arroz con leche con caramelo es un postre cremoso, dulce y bien casero, con una textura espesa y suave que se disfruta en cada cucharada.
El caramelo le da un toque brillante, profundo y muy tentador, perfecto para servirlo tibio o frío.

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Es una receta simple, rendidora y con ese sabor clásico que queda todavía mejor cuando se prepara con paciencia.
Ingredientes
- 1 taza de arroz doble carolina o arroz redondo
- 1 litro de leche entera
- 250 ml de agua
- 120 g de azúcar
- 1 ramita de canela
- Cáscara de 1 limón o 1 naranja, sin la parte blanca
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Canela en polvo para decorar
Para el caramelo:
- 180 g de azúcar
- 80 ml de agua caliente
- 1 cucharadita de jugo de limón
- 1 cucharada de crema de leche o manteca, opcional para hacerlo más suave
Preparación
- Lavá el arroz bajo el chorro de agua fría durante unos segundos para quitar un poco el exceso de almidón superficial, pero sin exagerar. La idea es limpiarlo, no dejarlo completamente sin almidón, porque justamente eso ayuda a que el arroz con leche quede cremoso.
- Colocá el arroz en una olla con los 250 ml de agua, la ramita de canela, la cáscara de limón o naranja y una pizca de sal. Cociná a fuego medio hasta que el arroz absorba casi toda el agua y empiece a ablandarse. Este primer paso ayuda a que el grano se cocine mejor antes de sumar la leche.
- Agregá la leche entera de a poco y mezclá bien. Bajá el fuego y cociná lentamente, revolviendo seguido con cuchara de madera para que el arroz no se pegue en el fondo. Es importante no apurar la cocción, porque el secreto está en dejar que el arroz largue su almidón y forme una crema natural.
- Cuando el arroz esté tierno y la preparación empiece a espesar, agregá el azúcar y la esencia de vainilla. Mezclá bien y seguí cocinando unos minutos más, hasta lograr una textura cremosa, húmeda y brillante. Tené en cuenta que al enfriarse se espesa bastante, así que no conviene dejarlo demasiado seco en la olla.
- Retirá la ramita de canela y la cáscara de cítrico. Apagá el fuego y dejá reposar el arroz con leche unos minutos, tapado, para que termine de tomar cuerpo.
- Para hacer el caramelo, colocá el azúcar en una sartén o cacerolita de fondo grueso junto con el jugo de limón. Cociná a fuego medio sin revolver, moviendo apenas el recipiente cuando haga falta, hasta que el azúcar se derrita y tome un color dorado intenso.
- Cuando el caramelo esté listo, agregá el agua caliente con mucho cuidado, de a poco, porque puede burbujear bastante. Mezclá hasta que quede una salsa lisa y brillante. Si querés un caramelo más suave y cremoso, incorporá una cucharada de crema de leche o manteca al final y mezclá hasta integrar.
- Serví el arroz con leche en bowls, compoteras o vasos. Agregá por encima una buena cantidad de caramelo tibio, dejando que caiga sobre la superficie y apenas por los bordes. Terminá con una pizca de canela en polvo.
- Podés servirlo tibio, recién hecho, si querés una textura más cremosa y reconfortante, o llevarlo a la heladera para que quede más firme. En ambos casos, el caramelo conviene agregarlo al momento de servir para que se vea brillante y tentador.
Tips y consejos:
- El arroz doble carolina o redondo es ideal porque larga más almidón y ayuda a conseguir una textura cremosa sin necesidad de agregar espesantes.
- No cocines el arroz con leche a fuego fuerte. Si hierve demasiado, la leche puede pegarse en el fondo y tomar gusto amargo.
- Revolvé seguido, especialmente después de agregar el azúcar, porque en ese momento la preparación tiende a pegarse con más facilidad.
- La cáscara de limón o naranja debe ir sin la parte blanca, ya que esa parte puede aportar amargor.
- Si querés una textura todavía más cremosa, podés reemplazar una parte de la leche por crema de leche, pero con leche entera ya queda muy bien.
- El caramelo debe quedar dorado, no oscuro. Si se pasa de punto, puede quedar amargo y dominar demasiado el sabor del postre.
- Si el arroz con leche se espesa mucho al enfriarse, podés agregar un chorrito de leche y mezclar suavemente antes de servir.
- Para una presentación más vistosa, servilo en un bowl rústico o compotera profunda, con caramelo cayendo por encima y apenas de canela espolvoreada.
- Si lo preparás con anticipación, guardalo tapado en la heladera y agregá el caramelo recién al final para que conserve el brillo.
Este arroz con leche con caramelo queda cremoso, aromático y con una cobertura dulce que lo hace mucho más especial.
Es un postre sencillo, pero con una presentación muy tentadora y un sabor clásico que siempre funciona.