Una versión más suave y fácil del clásico alioli, ideal para preparar en minutos sin usar huevo.
Queda con una textura firme, bien cremosa y un sabor a ajo equilibrado, perfecto para acompañar carnes, papas o untar en pan.

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Ingredientes
- 1/2 taza de leche
- 1 taza de aceite (puede ser mezcla de girasol y oliva suave)
- 1 o 2 dientes de ajo
- Sal a gusto
- Jugo de limón, a gusto
Preparación
- Colocá la leche en un vaso alto (tipo para minipimer). Es importante que esté a temperatura ambiente.
- Agregá los dientes de ajo pelados y la sal.
- Incorporá el aceite.
- Introducí la minipimer hasta el fondo del vaso y comenzá a batir sin moverla durante unos segundos.
- Cuando veas que empieza a emulsionar y espesar desde abajo, empezá a subir lentamente la minipimer hasta integrar todo.
- Una vez que tenga una textura firme y cremosa, agregá unas gotas de jugo de limón.
- Batí unos segundos más para integrar y ajustar la consistencia.
- Probá y corregí de sal si hace falta.
- Llevá a la heladera unos minutos antes de servir para que tome más cuerpo.
Consejos:
- La proporción de aceite es clave: si querés más firmeza, podés agregar un poco más de a poco mientras batís.
- No muevas la minipimer al principio. Ese primer paso es lo que hace que emulsione correctamente.
- Si se corta, podés empezar de nuevo con un poco de leche en otro vaso e ir incorporando la mezcla anterior de a poco.
- Usar mitad aceite neutro y mitad oliva suave da mejor sabor sin que quede muy fuerte.
- El limón no solo aporta sabor, también ayuda a estabilizar la emulsión.
- Si querés un sabor más intenso, podés agregar otro diente de ajo, pero siempre de a poco para no pasarte.
- Guardado en heladera, se conserva bien por 2 a 3 días.
Es una receta rápida, práctica y muy versátil, de esas que una vez que la hacés, la empezás a usar en todo.