Una tarta bien casera, con relleno suave y cremoso que se desarma apenas la cortás.
Es de esas que rinden mucho, quedan bien en cualquier momento y tienen ese equilibrio perfecto entre masa y relleno.

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Ideal para servir tibia y que se luzca en cada porción.
Ingredientes
- 2 tapas de tarta
- 2 pechugas de pollo cocidas
- 1 cebolla grande
- 1/2 morrón
- 2 cucharadas de manteca
- 2 cucharadas de harina
- 1 taza de leche
- 1/2 taza de crema (opcional pero recomendable)
- 2 huevos
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada (opcional)
- Aceite, cantidad necesaria
Preparación
- Cociná las pechugas de pollo (hervidas o al horno) hasta que estén bien hechas. Dejalas entibiar y desmenuzalas en tiras o trozos medianos, para que se noten en el relleno.
- Picá la cebolla y el morrón en cubos chicos.
- En una sartén con un poco de aceite, rehogá la cebolla y el morrón a fuego medio hasta que estén bien blandos.
- Agregá la manteca y, cuando se derrita, incorporá la harina. Mezclá durante unos segundos para formar una base espesa.
- Sumá la leche de a poco, mezclando constantemente para que no se formen grumos. Cociná hasta que empiece a espesar.
- Incorporá la crema y mezclá bien. Esto le da más suavidad al relleno.
- Agregá el pollo desmenuzado y condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Mezclá todo y cociná unos minutos más hasta que quede bien integrado.
- Retirá del fuego y dejá entibiar. Luego agregá los huevos y mezclá bien para lograr un relleno cremoso y consistente.
- En un molde, colocá una tapa de tarta y acomodala bien.
- Volcá el relleno y distribuí de manera pareja.
- Cubrí con la otra tapa, cerrando bien los bordes. Hacé un pequeño corte en el centro.
- Si querés mejorar el aspecto final, pincelá la superficie con un poco de huevo batido.
- Llevá a horno medio hasta que la masa esté bien cocida.
- Retirá y dejá reposar unos minutos antes de cortar.
Consejos:
- Para un relleno bien cremoso, es importante no escatimar en la parte líquida. La combinación de leche y crema hace toda la diferencia en la textura.
- No cocines demasiado la preparación después de agregar el pollo. Si queda muy seca en la sartén, después no va a tener esa cremosidad buscada.
- Dejá que el relleno se enfríe un poco antes de agregar los huevos. Esto evita que se cocinen de golpe y mantiene una textura más uniforme.
- Si querés que el pollo se note más en cada bocado, no lo desmenuces demasiado fino. Los trozos medianos ayudan a que se vea más tentador.
- Usar una sartén amplia para el relleno permite que la mezcla se cocine pareja y no se apelmace.
- El reposo después de sacarla del horno es clave: si la cortás enseguida, el relleno puede estar demasiado blando.
- Si te gusta aún más cremosa, podés agregar un poco más de crema o incluso un toque de queso cremoso al relleno.
- También podés preparar el relleno con anticipación y armar la tarta después, lo que facilita mucho el proceso.
Es una receta simple pero muy efectiva, de esas que siempre quedan bien y que dan ganas de repetir apenas se termina.