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Triángulos de hojaldre con dulce de leche

Estos triángulos de hojaldre con dulce de leche quedan dorados, crocantes y con un relleno bien cremoso por dentro.

Son ideales para preparar algo dulce con pocos ingredientes y lograr una presentación muy tentadora.

Te recomendamos: Te enseño a hacer la masa de HOJALDRE casera

Se sirven tibios o fríos, con azúcar impalpable por encima y una textura hojaldrada que los hace irresistibles.

Ingredientes

  • 2 tapas de masa de hojaldre rectangular o 1 lámina grande de hojaldre (te dejamos la receta casera arriba en “Te recomendamos“)
  • 300 g de dulce de leche repostero
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de leche
  • 2 cucharadas de azúcar común, opcional
  • 2 cucharadas de azúcar impalpable para espolvorear
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla, opcional
  • 1 cucharada de harina para espolvorear la mesada, si hace falta

Preparación

  1. Encendé el horno a 200 grados para que esté bien caliente al momento de cocinar los triángulos. El hojaldre necesita entrar a horno fuerte para crecer, separarse en capas y quedar crocante.
  2. Estirá la masa de hojaldre sobre la mesada apenas espolvoreada con harina. No la aplastes demasiado con el palo de amasar, porque si se presiona mucho puede perder parte del efecto hojaldrado. Solo emparejala si viene muy gruesa o doblada.
  3. Cortá la masa en cuadrados medianos. Podés hacerlos de unos 10 a 12 centímetros por lado para que queden de buen tamaño y con suficiente espacio para el relleno. Si los hacés muy chicos, el dulce de leche puede escaparse con más facilidad.
  4. Colocá una cucharada generosa de dulce de leche repostero en el centro de cada cuadrado. Es importante usar dulce de leche repostero y no uno muy líquido, porque resiste mejor el calor y mantiene mejor la forma durante la cocción.
  5. Si querés darle un toque más perfumado, mezclá el dulce de leche con unas gotas de esencia de vainilla antes de rellenar. No es obligatorio, pero ayuda a realzar el sabor y queda muy bien con el hojaldre dorado.
  6. Doblá cada cuadrado en diagonal para formar un triángulo. Presioná los bordes con los dedos y después sellalos con un tenedor. Hacelo con cuidado, sin romper la masa, pero asegurándote de que quede bien cerrado para que el relleno no se salga.
  7. Colocá los triángulos sobre una placa con papel manteca, dejando un poco de separación entre uno y otro. Durante la cocción el hojaldre crece, así que conviene no ponerlos demasiado juntos.
  8. Batí el huevo con la cucharada de leche y pincelá la superficie de cada triángulo. Esto ayuda a que queden brillantes y con un dorado parejo. Si querés una cubierta un poco más crocante, podés espolvorear apenas con azúcar común antes de llevar al horno.
  9. Hacé un pequeño corte en la parte superior de cada triángulo con la punta de un cuchillo. Ese detalle permite que salga un poco de vapor y ayuda a que no se abran de golpe mientras se cocinan.
  10. Llevá al horno durante 15 a 20 minutos, o hasta que estén bien inflados, dorados y crocantes. No los retires apenas toman color claro; el hojaldre necesita cocinarse bien para que no quede húmedo en el centro.
  11. Sacalos del horno y dejalos reposar unos minutos sobre la placa. El dulce de leche va a estar muy caliente, así que conviene esperar antes de servirlos.
  12. Cuando estén tibios o fríos, espolvorealos con azúcar impalpable. Servilos en una fuente o plato amplio, apilados de manera prolija para que se vean las capas doradas y el relleno.

Tips y consejos:

  • El dulce de leche repostero es la mejor opción porque tiene más cuerpo y no se derrama tanto al calentarse.
  • No rellenes en exceso los triángulos. Aunque parezca tentador poner mucho dulce de leche, si hay demasiado puede salirse por los bordes durante la cocción.
  • Sellá bien los bordes con tenedor. Si la masa está muy seca, podés humedecer apenas el contorno con agua antes de cerrar.
  • El horno debe estar fuerte desde el principio. Si está bajo, el hojaldre puede derretirse antes de crecer y quedar pesado en lugar de crocante.
  • No abras el horno durante los primeros minutos de cocción, porque el cambio de temperatura puede afectar el crecimiento de la masa.
  • Si querés un acabado más tentador, podés agregar unas nueces picadas junto con el dulce de leche. Quedan muy bien y aportan un toque crocante.
  • Para una versión más golosa, una vez fríos se pueden decorar con hilos finos de chocolate derretido, sin tapar demasiado el hojaldre.
  • Se pueden comer tibios, pero conviene dejarlos reposar un poco para que el relleno tome mejor textura y no queme.
  • Si los preparás con anticipación, guardalos en un recipiente bien cerrado a temperatura ambiente por unas horas. Para devolverles textura crocante, podés calentarlos unos minutos en horno suave.

Estos triángulos de hojaldre con dulce de leche son simples, rendidores y muy vistosos.

Con pocos ingredientes se logra una receta dulce, crocante y perfecta para acompañar el mate, el café o una merienda especial.

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