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Tortitas de espinaca y queso rellenas

Estas tortitas son crocantes por fuera, suaves por dentro y con un relleno de queso que se derrite en cada bocado.

La combinación de espinaca y papa les da una textura perfecta y mucho sabor. Son ideales para una comida rápida o para acompañar cualquier plato.

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Ingredientes

  • 2 papas grandes
  • 1 taza de espinaca cocida y bien escurrida
  • 1 huevo
  • 3 cucharadas de harina
  • 80 g de queso rallado (para la mezcla)
  • 120 g de queso en cubos (para el relleno)
  • Sal a gusto
  • Pimienta a gusto
  • Nuez moscada (opcional)
  • Aceite para cocinar

Preparación

  1. Pelá las papas, cortalas en cubos y hervilas en agua con sal hasta que estén bien tiernas.
  2. Escurrilas y hacé un puré sin grumos mientras todavía están calientes. Dejá entibiar.
  3. Picá bien la espinaca ya cocida y asegurate de escurrirla muy bien para que no tenga exceso de agua.
  4. Mezclá el puré con la espinaca, el huevo, el queso rallado, la harina y los condimentos. Tiene que quedar una mezcla firme, que se pueda manipular sin que se pegue demasiado.
  5. Tomá una porción de la mezcla, aplastala en la mano, colocá un cubito de queso en el centro y cerrá formando una tortita.
  6. Repetí el proceso con toda la preparación.
  7. Calentá una sartén con un poco de aceite a fuego medio.
  8. Cociná las tortitas durante unos minutos de cada lado hasta que estén bien doradas y firmes. Evitá moverlas demasiado para que no se rompan.
  9. Retiralas y dejalas reposar un minuto antes de servir para que el relleno se asiente un poco.

Tips y consejos:

  • Escurrir bien la espinaca: este es uno de los puntos más importantes. Si queda con agua, la mezcla se vuelve blanda y las tortitas se rompen al cocinarlas.
  • Puré seco: no agregues leche ni manteca. Tiene que ser un puré firme para que mantenga la forma.
  • Tamaño parejo: hacerlas del mismo tamaño ayuda a que se cocinen todas de manera uniforme.
  • Queso ideal: el queso cremoso o mozzarella funciona mejor porque se derrite sin perder textura.
  • Sellado correcto: asegurate de cerrar bien los bordes para que el queso no se escape al cocinar.
  • Fuego medio: si el fuego está muy alto, se doran por fuera pero quedan blandas por dentro.
  • No las aplastes: dejalas tal cual en la sartén para que mantengan su forma y queden más esponjosas.
  • Reposo final: esperar un minuto antes de comerlas ayuda a que el queso no esté demasiado líquido.
  • Para más crocante: podés pasarlas apenas por pan rallado antes de cocinarlas.
  • Variante más liviana: también se pueden hacer al horno con un poco de aceite por arriba.

Quedan doradas, firmes y con ese relleno que hace toda la diferencia desde el primer corte.

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