La Saint Honoré es uno de los grandes clásicos de la pastelería francesa. Combina una base de hojaldre crocante, profiteroles de masa choux rellenos, caramelo y una crema suave y abundante en el centro.
Aunque tiene varios pasos, cada preparación puede hacerse completamente en casa y el resultado final es una torta elegante, cremosa y con diferentes texturas.

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Ingredientes
Para el hojaldre casero
- 250 gr de harina 0000
- 5 gr de sal
- 125 ml de agua fría
- 200 gr de manteca fría
- 20 gr de manteca derretida
Para la masa choux
- 125 ml de agua
- 125 ml de leche
- 100 gr de manteca
- 150 gr de harina 0000
- 4 huevos aproximadamente
- 1 pizca de sal
- 1 cdita de azúcar
Para la crema
- 500 ml de leche
- 4 yemas
- 100 gr de azúcar
- 40 gr de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 250 ml de crema de leche
- 30 gr de azúcar impalpable
Para el caramelo
- 200 gr de azúcar
- 60 ml de agua
Procedimiento
Preparar el hojaldre
- Colocar la harina y la sal en un recipiente. Agregar el agua fría y la manteca derretida.
- Unir hasta formar una masa, sin trabajarla demasiado. Formar un rectángulo, envolver y llevar a la heladera durante 30 minutos.
- Colocar los 200 gr de manteca fría entre dos hojas de papel manteca y golpear suavemente con un palo de amasar hasta formar un rectángulo uniforme.
- Estirar la masa formando un rectángulo aproximadamente dos veces más largo que el bloque de manteca.
- Colocar la manteca en el centro y doblar los extremos de la masa por encima, encerrándola completamente.
- Estirar con cuidado formando nuevamente un rectángulo largo. Doblar en tres, como una carta.
- Girar la masa un cuarto de vuelta, volver a estirar y repetir el doblez.
- Llevar a la heladera durante 30 minutos y repetir este procedimiento dos veces más.
- Una vez terminados los pliegues, dejar descansar la masa en frío durante al menos 1 hora.
Dar forma a la base
- Estirar el hojaldre hasta dejarlo de unos 3 a 4 mm de grosor.
- Cortar un disco de aproximadamente 24 cm utilizando un plato o aro como guía.
- Pasarlo a una placa cubierta con papel manteca y pinchar suavemente el centro con un tenedor. Reservar en frío.
Preparar la masa choux
- Colocar el agua, la leche, la manteca, la sal y el azúcar en una cacerola.
- Calentar hasta que la manteca se derrita y la mezcla comience a hervir.
- Agregar toda la harina de una sola vez y revolver enérgicamente.
- Continuar cocinando durante 1 o 2 minutos, hasta que la masa se separe de las paredes de la cacerola.
- Retirar del fuego y dejar entibiar.
- Incorporar los huevos de a uno. La cantidad exacta puede variar ligeramente. La masa debe quedar lisa, brillante y caer lentamente de la espátula formando una cinta gruesa.
Formar los profiteroles y la corona
- Colocar parte de la masa choux en una manga pastelera con boquilla lisa de aproximadamente 1 cm.
- Sobre el borde del disco de hojaldre, formar un cordón circular continuo de masa choux. Esta corona quedará integrada a la base.
- En otra placa, formar pequeñas porciones redondas de unos 3 cm de diámetro. Para conseguir la forma clásica, mantener la manga completamente vertical y presionar sin moverla hacia los lados.
- Dejar suficiente separación entre las piezas porque aumentarán de tamaño en el horno.
- Si quedan pequeñas puntas en la superficie, bajarlas suavemente con un dedo apenas húmedo.
Hornear
- Llevar tanto la base como los profiteroles a horno precalentado a 190 °C.
- Cocinar los profiteroles durante aproximadamente 25 a 30 minutos, sin abrir el horno durante los primeros 20 minutos.
- La base con la corona puede necesitar aproximadamente 30 a 35 minutos.
- Retirar cuando estén bien inflados y dorados. Dejar enfriar completamente.
Preparar la crema
- Calentar la leche en una cacerola hasta que esté a punto de hervir.
- En otro recipiente, mezclar las yemas con el azúcar y la maicena.
- Incorporar parte de la leche caliente mientras se mezcla continuamente.
- Volcar nuevamente todo en la cacerola y cocinar a fuego medio hasta que la crema espese.
- Retirar del fuego, agregar la vainilla y pasar a un recipiente.
- Cubrir con film en contacto y dejar enfriar completamente.
- Batir la crema de leche con el azúcar impalpable hasta obtener una textura firme.
- Mezclar suavemente la crema pastelera fría y luego incorporar la crema batida con movimientos envolventes.
Rellenar los profiteroles
- Colocar parte de la crema en una manga pastelera con una boquilla fina.
- Realizar un pequeño orificio en la base de cada profiterol.
- Introducir la boquilla y rellenar hasta sentir que cada pieza comienza a pesar un poco más.
Preparar el caramelo
- Colocar el azúcar y el agua en una cacerola pequeña.
- Cocinar sin revolver hasta obtener un caramelo de color ámbar.
- Retirar del fuego inmediatamente para evitar que se oscurezca demasiado.
Armar la Saint Honoré
- Tomar cada profiterol relleno y sumergir apenas la parte superior en el caramelo caliente.
- Apoyarlos unos segundos con el caramelo hacia arriba hasta que comience a endurecer.
- Luego colocar una pequeña cantidad de caramelo en la base de cada profiterol y pegarlos alrededor de todo el borde de la torta.
- Deben formar una corona continua, pero no es necesario que queden idénticos. Una pequeña diferencia de tamaño ayuda a conservar un aspecto artesanal.
- Colocar la crema restante en una manga con boquilla Saint Honoré. Si no se dispone de esa boquilla, puede utilizarse una boquilla estrella grande.
- Para conseguir la forma tradicional de la crema, colocar la manga ligeramente inclinada y realizar movimientos cortos desde el centro hacia afuera, formando ondas o pétalos superpuestos.
- Continuar hasta cubrir toda la parte central de la torta.
- Como terminación, puede colocarse un profiterol caramelizado en el centro.
Tips y consejos
- La manteca del hojaldre debe mantenerse fría durante todo el proceso.
- Si la masa comienza a ablandarse mientras se hacen los pliegues, conviene llevarla nuevamente a la heladera.
- Los profiteroles necesitan una masa choux suficientemente firme para conservar una forma redonda.
- No abrir el horno demasiado pronto, ya que el cambio de temperatura puede hacer que se desinflen.
- La crema debe estar completamente fría antes de mezclarla con la crema batida.
- El caramelo alcanza temperaturas muy altas, por lo que debe manipularse con mucho cuidado.
- Los profiteroles se colocan alrededor del borde formando una corona, mientras que la crema ocupa el centro.
- La boquilla Saint Honoré crea las ondas características del postre, pero una estrella grande permite conseguir una presentación igualmente atractiva.
- El armado conviene realizarlo cerca del momento de servir para mantener el caramelo crocante.
- Una vez terminada, conservar la torta refrigerada.
El resultado es una Saint Honoré con una base fina y crocante, profiteroles rellenos y caramelizados alrededor y un centro abundante de crema suave, logrando el contraste clásico entre hojaldre, masa choux, caramelo y relleno cremoso.