Si estás buscando una opción saludable, rica y sin complicaciones para el desayuno o la merienda, esta torta de avena con manzana, banana y nueces al horno es perfecta para vos.
No lleva harina ni azúcar, es apta para celíacos (si usás avena libre de gluten) y además es súper fácil de preparar. Tiene una textura húmeda y esponjosa, con el dulzor natural de la fruta y un crocante irresistible gracias a las nueces.
Ideal para comer tibia o fría, sola o con una cucharada de yogur o dulce sin azúcar.
Ingredientes
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1 taza de avena tradicional
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1 vaso de leche (puede ser vegetal o animal)
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1 manzana picada (sin cáscara si preferís)
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1 banana en rodajas maduras
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3 huevos
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Edulcorante con sabor a vainilla (al gusto)
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60 g de nueces picadas
Cómo hacer esta torta de avena con manzana, banana y nueces
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Preparar la base: En una fuente apta para horno, colocá la taza de avena y agregá la leche. Mezclá bien para que la avena se hidrate.
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Agregar la fruta: Sumá la banana en rodajas finas y la manzana picada. Distribuí de forma uniforme sobre la avena.
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Batir los huevos: En un recipiente aparte, batí los huevos junto con el edulcorante de vainilla hasta que quede una mezcla homogénea. Si querés un sabor más intenso, podés agregar una pizca de canela.
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Unir todo: Volcá la mezcla de huevos sobre la preparación anterior. Con una espátula o cuchara, mezclá bien para que todos los ingredientes se integren.
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Agregar el toque crocante: Esparcí las nueces picadas por encima, presionando apenas para que se adhieran a la mezcla.
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Hornear: Llevá al horno precalentado a 180°C durante 30 a 35 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y al insertar un palillo, salga seco.
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Dejar enfriar: Una vez fuera del horno, dejá enfriar a temperatura ambiente antes de cortar en porciones.
Consejos útiles
– Endulzante opcional:
Si usás una banana bien madura, puede que no necesites agregar más edulcorante. Probá la mezcla antes de hornear y ajustá a tu gusto.
– Variaciones posibles:
Podés sumar pasas, chips de chocolate sin azúcar, coco rallado o cambiar las nueces por almendras, castañas o semillas.
– Para un desayuno completo:
Servila con yogur natural, un chorrito de miel o frutas frescas. También queda genial con una cucharada de mantequilla de maní.
– Conservación:
Guardala en un tupper en la heladera por hasta 4 días. También podés congelar porciones individuales para tener un snack saludable siempre a mano.

Esta torta saludable es tan rica y fácil que seguro se va a convertir en un clásico en tu cocina. ¡Probala y compartila!