Una tarta alta, bien rellena y cremosa, con pollo desmenuzado, verdeo y una mezcla suave que queda firme al cortar.
Es una receta rendidora, sabrosa y perfecta para hacer en molde profundo, con una porción generosa donde se vea bien el relleno.

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Ingredientes
Para la masa:
- 300 gr de harina 0000
- 120 gr de manteca fría
- 1 huevo
- 4 a 6 cdas de agua fría
- 1 cdita de sal
Para el relleno:
- 2 pechugas de pollo cocidas y desmenuzadas
- 2 cebollas de verdeo grandes
- 1 cebolla chica
- 2 cdas de aceite
- 250 gr de queso crema
- 150 gr de queso rallado o mozzarella rallada
- 3 huevos
- 100 ml de crema de leche o leche
- 1 cda de maicena
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada a gusto, opcional
Para terminar:
- 1 huevo batido para pincelar, opcional
Preparación
- Colocar la harina en un bowl con la sal. Agregar la manteca fría en cubos y deshacer con las manos hasta formar un arenado.
- Sumar el huevo y agregar el agua fría de a poco, solo hasta unir la masa. No amasar demasiado.
- Envolver la masa y llevarla a la heladera durante 30 minutos.
- Mientras tanto, picar la cebolla común y las cebollas de verdeo. Reservar una parte verde del verdeo para sumar al final.
- Calentar el aceite en una sartén y cocinar la cebolla común con la parte blanca del verdeo hasta que estén tiernas.
- Agregar el pollo desmenuzado, sal, pimienta y nuez moscada. Mezclar bien y cocinar 2 o 3 minutos para integrar los sabores.
- Retirar del fuego y dejar entibiar. Sumar el queso crema, la crema de leche o leche, la maicena, los huevos, el queso rallado y la parte verde del verdeo.
- Mezclar hasta obtener un relleno bien cremoso y parejo. Debe quedar abundante, pero no líquido.
- Estirar la masa y cubrir un molde profundo de 22 a 24 cm, dejando los bordes altos para sostener el relleno.
- Volcar el relleno dentro del molde y emparejar la superficie.
- Si querés, cubrir con otra tapa de masa o dejarla abierta. En caso de taparla, pincelar con huevo batido y hacer un pequeño corte en el centro para que salga el vapor.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 40 a 50 minutos, hasta que la masa esté dorada y el relleno firme.
- Retirar del horno y dejar reposar 10 a 15 minutos antes de cortar, para que la porción salga más pareja.
Tips y consejos
- Usá un molde profundo: esta tarta queda mejor cuando tiene altura y bastante relleno. Un molde bajo hace que pierda presencia y que el interior no se vea tan cremoso al cortar.
- El pollo no debe quedar seco: podés usar pechuga hervida, al horno o pollo que haya sobrado de otra comida. Lo importante es desmenuzarlo bien y mezclarlo con la preparación cremosa para que tome humedad.
- No agregues el queso crema con el relleno muy caliente: si la mezcla está hirviendo, puede cambiar la textura. Lo mejor es dejar entibiar el pollo unos minutos antes de incorporar los lácteos y los huevos.
- La maicena ayuda a sostener el relleno: no se nota en el sabor, pero permite que la tarta quede cremosa y firme al mismo tiempo. Así se corta mejor sin perder jugosidad.
- Dejala reposar antes de servir: recién salida del horno está más blanda. Con unos minutos de reposo, el relleno se acomoda y la porción mantiene mejor la forma.
- Podés hacerla con tapa o sin tapa: con tapa queda más clásica y rendidora; abierta se ve mejor el gratinado del relleno. En los dos casos conviene que la base tenga buen borde para sostener la altura.
- Para más sabor: sumá un poco de queso rallado extra por arriba, pimienta recién molida o una pizca de mostaza a la mezcla. Son detalles simples que levantan mucho el relleno.
- Se puede preparar con anticipación: queda muy bien recalentada a horno medio durante unos minutos. Conviene evitar el microondas si querés que la masa conserve mejor la textura.
Es una tarta abundante, cremosa y muy fácil de adaptar.
Con buen reposo y un molde alto, queda firme al cortar pero suave por dentro.