Una forma práctica de preparar queso crema casero sin usar leche fresca, con una textura suave y un sabor muy agradable.
Es una receta económica, fácil de hacer y perfecta para untar, rellenar o usar en preparaciones dulces y saladas.

Te recomendamos: Cómo hacer Queso casero con 3 ingredientes
Ingredientes
- 400 gr de leche en polvo entera
- 3 tazas de agua tibia
- 3 cdas de jugo de limón o vinagre
- 2 cdas de manteca
Preparación
- Colocar la leche en polvo en un bowl amplio y agregar el agua tibia de a poco, mientras se mezcla con batidor de mano o cuchara. Es importante hacerlo con paciencia para evitar grumos.
- Cuando la mezcla esté lisa y bien integrada, pasarla a una olla y llevarla a fuego bajo.
- Calentar sin dejar de revolver para que no se pegue en el fondo. La preparación debe calentarse bien, pero no tiene que hervir.
- Si tenés termómetro, lo ideal es que llegue a una temperatura de entre 85 °C y 90 °C. Si no tenés, guiáte por el vapor: debe estar bien caliente, pero sin burbujas de hervor.
- Agregar el jugo de limón o el vinagre y mezclar suavemente. En unos minutos, la preparación va a empezar a cortarse y se va a separar una parte sólida de un líquido más claro.
- Retirar del fuego y dejar reposar unos minutos para que el corte se termine de formar.
- Colar la preparación usando un paño limpio, filtro de tela o colador fino. No tirar el suero que se desprende, porque se puede aprovechar en otras recetas.
- Dejar escurrir la parte sólida hasta que pierda buena parte del líquido. Al principio conviene no apretar demasiado para que la textura no quede seca.
- Pasar la parte sólida a un recipiente y agregar la manteca.
- Procesar con mixer, licuadora o batidora eléctrica hasta lograr una crema lisa, sin grumos y bien uniforme.
- Llevar a la heladera durante 2 a 3 horas para que tome cuerpo y quede con mejor consistencia.
- Una vez frío, mezclar un poco antes de usar si fuera necesario.
Tips y consejos
- Controlá bien la temperatura: este es uno de los puntos más importantes de la receta. Si la mezcla hierve, puede quedar más seca o granulada. Lo ideal es mantenerla caliente, entre 85 °C y 90 °C, para que el corte sea más suave.
- No tires el suero: el líquido que queda después de colar se puede usar en masas de pan, panqueques, waffles, sopas, caldos o guisos. Aporta sabor y ayuda a mejorar la textura de algunas preparaciones.
- Ajustá la textura según tu gusto: si querés un queso crema más firme, dejalo escurrir más tiempo. Si lo preferís más untable, podés procesarlo con una o dos cucharadas del suero reservado.
- Procesalo cuando todavía esté apenas tibio: esto ayuda a que la manteca se integre mejor y la textura quede más lisa. Si la preparación está demasiado fría, puede costar más lograr una crema uniforme.
- Usá leche en polvo entera: da mejor sabor y una textura más cremosa. Con leche en polvo descremada también se puede hacer, pero el resultado suele quedar menos suave.
- Conservalo siempre en frío: guardalo en un recipiente limpio y bien cerrado en la heladera. Se mantiene bien hasta 5 días.
- Mezclalo antes de servir: después de unas horas en la heladera puede ponerse más firme. Con apenas revolverlo un poco, recupera una textura más cremosa.
Es una receta simple, rendidora y muy útil para tener queso crema casero sin complicarse.
Además, permite aprovechar el suero y evitar desperdicios en la cocina.