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Puchero de osobuco

Un buen puchero de osobuco es de esas comidas completas, rendidoras y bien caseras que llenan la cocina de aroma mientras se cocina despacio.

La carne queda tierna, el caldo toma mucho sabor y las verduras se sirven grandes, suaves y llenas de gusto. Es ideal para hacer en una olla normal, sin complicarse, dejando que cada ingrediente aporte lo suyo.

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Ingredientes

  • 1 kg de osobuco cortado en rodajas gruesas
  • 2 choclos cortados en trozos
  • 3 papas medianas
  • 2 batatas medianas, opcional
  • 2 zanahorias grandes
  • 1 trozo de zapallo o calabaza
  • 1/4 de repollo
  • 2 ramas de apio
  • 1 puerro
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 puñado de perejil picado
  • Sal a gusto
  • Pimienta a gusto
  • Agua caliente, cantidad necesaria
  • 1 chorrito de aceite

Preparación

  1. Colocá una olla normal, pero de buen tamaño, a fuego medio con un chorrito de aceite. Cuando tome temperatura, agregá las rodajas de osobuco y doralas apenas de ambos lados. No hace falta cocinarlas por completo, solo sellarlas para que la carne tome mejor sabor y el caldo quede más intenso.
  2. Sumá la cebolla cortada en mitades, los dientes de ajo aplastados, el puerro en trozos grandes, el apio y la hoja de laurel. Cubrí con agua caliente hasta pasar unos centímetros por encima de la carne. Agregá sal, pimienta y una cucharadita de pimentón dulce.
  3. Cuando empiece a hervir, bajá el fuego y retirale la espuma que pueda aparecer en la superficie. Este paso ayuda a que el caldo quede más limpio y con mejor sabor. Cociná el osobuco a fuego bajo durante 1 hora y 15 minutos aproximadamente, con la olla semitapada.
  4. Mientras tanto, prepará las verduras. Pelá las papas (opcional), las batatas si las usás, las zanahorias y el zapallo. Cortá todo en trozos grandes para que no se deshagan durante la cocción. El choclo también conviene cortarlo en ruedas gruesas, y el repollo en gajos.
  5. Cuando la carne ya esté más tierna, agregá primero las zanahorias y el choclo, porque necesitan un poco más de tiempo. Cociná durante 15 minutos.
  6. Después sumá las papas, las batatas y el zapallo. Si ves que falta líquido, agregá un poco más de agua caliente. El caldo debe cubrir buena parte de los ingredientes, pero no hace falta que la olla quede llena hasta arriba.
  7. Cociná otros 20 a 25 minutos, hasta que las papas y el zapallo estén tiernos, pero sin desarmarse. En los últimos 10 minutos agregá el repollo, así queda suave, pero mantiene algo de cuerpo.
  8. Probá el caldo y ajustá sal o pimienta si hace falta. Si querés un sabor más concentrado, dejá hervir unos minutos destapado a fuego bajo. El osobuco tiene que quedar bien tierno, con la carne casi desprendiéndose del hueso y el caracú bien caliente en el centro.
  9. Apagá el fuego y dejá reposar el puchero unos 5 minutos antes de servir. Esto ayuda a que los sabores se acomoden y que el caldo tome más cuerpo.
  10. Serví en platos hondos o fuentes, con una buena porción de carne, verduras y caldo. Terminá con perejil picado por encima y, si te gusta, un toque extra de pimienta.

Tips y consejos:

  • Elegí rodajas de osobuco con buen hueso y algo de carne alrededor. El hueso y el caracú son los que le dan ese sabor profundo y casero al caldo.
  • No cortes las verduras demasiado chicas. En el puchero quedan mejor en trozos grandes, porque soportan la cocción larga y se sirven de manera más abundante.
  • Si querés un caldo más limpio, retirale la espuma al principio de la cocción. No cambia la receta, pero mejora mucho la presentación final.
  • El fuego bajo es clave para que el osobuco quede tierno. Si lo hervís muy fuerte, la carne puede endurecerse y las verduras se pueden romper.
  • Podés sumar garbanzos ya cocidos si querés hacerlo más completo. Agregalos en los últimos minutos para que se calienten sin deshacerse.
  • Si usás batata, agregala junto con la papa, pero controlá la cocción porque suele ablandarse más rápido.
  • El zapallo aporta color, sabor y un poco de dulzor al caldo. Conviene cortarlo en trozos grandes para que no se desarme por completo.
  • El puchero queda muy bien servido con un poco de aceite de oliva, perejil fresco o una cucharada de salsa criolla al costado.
  • Si sobra caldo, podés guardarlo y usarlo al día siguiente para hacer una sopa, un arroz o una base para guisos.
  • También podés desmenuzar la carne que sobre y mezclarla con parte de las verduras para hacer un relleno rápido de empanadas o tartas.

El puchero de osobuco es una comida completa, abundante y llena de sabor, perfecta para cuando se busca algo bien casero.

Con una cocción tranquila y buenos ingredientes, queda un plato simple, nutritivo y muy reconfortante.

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