Este postre cremoso de chocolate con capas de galletitas es fácil de hacer, bien chocolatoso y muy tentador.
La crema queda suave y brillante, las galletitas se ablandan con el reposo y cada porción sale húmeda, intensa y con mucho sabor.

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Ingredientes
- 2 paquetes de galletitas de vainilla
- 700 ml de leche
- 120 gr de azúcar
- 40 gr de cacao amargo
- 40 gr de almidón de maíz
- 150 gr de chocolate semiamargo
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 200 ml de crema de leche
- 100 gr de chocolate semiamargo para la cubierta
- 80 ml de crema de leche para la cubierta
- Chocolate rallado o rulos de chocolate para decorar
Preparación
- Colocar en una olla el azúcar, el cacao amargo y el almidón de maíz. Mezclar en seco para que después sea más fácil integrar la leche.
- Agregar la leche de a poco, revolviendo con batidor de mano hasta que no queden restos secos ni grumos visibles.
- Llevar la olla a fuego medio bajo y cocinar sin dejar de mezclar. A medida que toma temperatura, la preparación empieza a espesar y se transforma en una crema de chocolate.
- Cuando la crema esté espesa, apagar el fuego y sumar el chocolate semiamargo picado junto con la esencia de vainilla. Mezclar hasta que el chocolate se derrita por completo y la preparación quede lisa.
- Dejar que pierda un poco de calor durante unos minutos, revolviendo cada tanto para que no se forme una capa seca en la superficie.
- Colocar una capa fina de crema de chocolate en la base de una fuente rectangular. Encima acomodar una capa de galletitas de vainilla, una al lado de la otra.
- Cubrir las galletitas con una buena cantidad de crema de chocolate. Repetir el armado, alternando galletitas y crema, hasta terminar con todos los ingredientes.
- Finalizar con una capa de crema de chocolate bien distribuida sobre la superficie.
- Para la cubierta, calentar los 80 ml de crema de leche sin que llegue a hervir. Volcarla sobre los 100 gr de chocolate picado y dejar reposar 1 minuto.
- Mezclar hasta obtener una ganache lisa y brillante. Volcarla sobre el postre y repartirla suavemente con una espátula.
- Terminar con chocolate rallado, rulos de chocolate o pedacitos finos de chocolate por encima.
- Llevar a la heladera durante al menos 5 horas. Si reposa de un día para el otro, queda más firme y con mejor textura.
- Cortar en cuadrados cuando esté bien frío, para que la crema mantenga cuerpo y las capas no se desarmen.
Tips y consejos
- Para que la crema quede lisa, conviene mezclar primero el azúcar, el cacao y el almidón antes de agregar la leche. Ese paso simple evita grumos y ayuda a que la preparación espese de manera pareja durante la cocción.
- La crema necesita fuego medio bajo y movimiento constante. Si el fuego está muy fuerte, puede pegarse en el fondo de la olla o tomar gusto quemado. Lo mejor es cocinarla con paciencia hasta que quede espesa y suave.
- Las galletitas no hace falta mojarlas antes. Con la humedad de la crema y el tiempo de heladera se ablandan lo justo, sin romperse ni volverse una pasta.
- El reposo en frío es una parte importante de la receta. Aunque parezca listo antes, necesita varias horas para que la crema tome firmeza y las galletitas absorban humedad. De un día para el otro queda mucho mejor.
- La ganache de la cubierta debe quedar brillante y fluida. Para lograrlo, la crema de leche tiene que estar caliente, pero no hirviendo. Si se calienta de más, puede arruinar la textura del chocolate.
- Para un sabor más intenso, se puede usar chocolate con mayor porcentaje de cacao. Si preferís un resultado más suave, usá chocolate semiamargo común y no agregues más cacao del indicado.
- Al guardarlo en la heladera, conviene taparlo bien para que no absorba olores. Se mantiene bien durante 2 o 3 días y conserva mejor la textura si se corta recién al momento de servir.
Queda cremoso, húmedo y con una buena presencia de chocolate en cada capa.
Es un postre simple, pero de esos que siempre dan ganas de repetir.