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Pencas de acelga al escabeche

Las pencas de acelga al escabeche son una forma práctica y muy sabrosa de aprovechar una parte de la verdura que muchas veces termina descartándose.

Quedan tiernas, bien condimentadas y con ese sabor intenso del vinagre, el aceite y las especias. Son ideales para tener listas en la heladera y servir como entrada, guarnición o acompañamiento de comidas simples.

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Ingredientes

  • Pencas de 1 atado grande de acelga
  • 1 taza de vinagre de alcohol o vinagre de manzana
  • 1 taza de agua
  • 1/2 taza de aceite
  • 2 dientes de ajo
  • 2 hojas de laurel
  • 1 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de ají molido
  • 1 cucharadita de pimienta negra en grano
  • 1 cucharadita de sal gruesa o fina
  • 1 pizca de azúcar, opcional
  • Jugo de 1/2 limón, opcional

Preparación

  1. Separá las pencas de las hojas de acelga. Reservá las hojas para otra preparación, como tartas, tortillas, buñuelos o rellenos. Lavá muy bien las pencas bajo el chorro de agua fría, prestando atención a las partes donde puede quedar tierra.
  2. Cortá los extremos más duros y retirales, si hiciera falta, algunos hilos gruesos de los costados. No hace falta pelarlas por completo, pero sí conviene dejarlas limpias y parejas para que después queden más agradables al comer.
  3. Cortá las pencas en bastones medianos, de un tamaño que entre cómodo en el frasco. También podés cortarlas en trozos más chicos si las querés usar después como parte de una picada o para acompañar carnes, milanesas o ensaladas.
  4. Poné una olla con agua y una pizca de sal. Cuando rompa hervor, agregá las pencas y cocinalas durante 6 a 10 minutos, según el grosor. Tienen que quedar tiernas, pero no deshechas. La idea es que mantengan algo de cuerpo para que el escabeche quede con buena textura.
  5. Escurrí las pencas y dejalas reposar unos minutos sobre un colador o sobre papel de cocina. Es importante que pierdan el exceso de agua para que después absorban mejor el sabor del escabeche y no quede una preparación aguada.
  6. En una cacerola limpia, colocá el vinagre, el agua, el aceite, los dientes de ajo cortados en láminas, las hojas de laurel, el orégano, el ají molido, la pimienta en grano y la sal. Llevá a fuego medio y mezclá suavemente.
  7. Cuando el líquido empiece a hervir, agregá las pencas ya cocidas. Cocinalas dentro del escabeche durante 3 a 5 minutos para que se impregnen bien con los condimentos. No las cocines demasiado en esta etapa, porque podrían ablandarse de más.
  8. Apagá el fuego y dejá entibiar apenas. Pasá las pencas a un frasco limpio, acomodándolas sin aplastarlas demasiado. Cubrilas por completo con el líquido del escabeche, incluyendo los ajos, las especias y el laurel.
  9. Cerrá el frasco cuando la preparación ya no esté hirviendo y dejalo enfriar a temperatura ambiente. Después llevá a la heladera. Lo ideal es esperar al menos 24 horas antes de consumirlas, porque con el reposo toman mucho más sabor.

Tips y consejos:

  • Guardadas en un frasco limpio, bien cerrado y siempre en la heladera, las pencas al escabeche duran aproximadamente entre 5 y 7 días. Es importante que queden siempre cubiertas por el líquido para que se conserven mejor.
  • Si usás un frasco esterilizado y manipulás la preparación con utensilios limpios, puede mantenerse en mejores condiciones durante algunos días más, pero al ser una conserva casera de heladera conviene consumirla dentro de la semana.
  • No la guardes a temperatura ambiente. Aunque tenga vinagre y aceite, esta preparación no está pensada como conserva de alacena, sino como escabeche rápido para refrigerar.
  • Cada vez que saques una porción, usá un tenedor o cuchara limpia. Evitá meter utensilios usados en el frasco, porque eso puede acortar la duración.
  • El punto de cocción de las pencas es clave. Si quedan muy duras, el escabeche no se disfruta tanto; si se pasan, se rompen y pierden textura. Lo mejor es pincharlas durante la cocción y retirarlas cuando estén tiernas, pero firmes.
  • El ají molido se puede regular según el gusto. Si querés un escabeche más suave, usá poca cantidad; si preferís un sabor más intenso, podés sumar un poquito más o agregar una pizca de pimentón.
  • También podés agregar zanahoria en rodajas finas o cebolla en pluma, pero si la idea es aprovechar las pencas, conviene dejarlas como protagonistas.
  • Quedan muy bien como acompañamiento de carnes frías, milanesas, pollo, arroz, papas hervidas o una picada sencilla. También se pueden sumar picadas a una ensalada para darle un toque ácido y condimentado.

Estas pencas de acelga al escabeche son una receta simple, económica y muy útil para aprovechar mejor la verdura.

Con pocos ingredientes se transforman en un acompañamiento sabroso, fresco y perfecto para tener listo en la heladera.

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