La pastafrola es una de esas recetas tradicionales que nunca pasan de moda y siempre quedan bien en cualquier ocasión.
Con una masa suave y un relleno dulce equilibrado, es perfecta para compartir en una merienda o después de una comida.

Te recomendamos: Waffles caseros crocantes por fuera y suaves por dentro
Prepararla en casa es más simple de lo que parece y el resultado vale totalmente la pena.
Ingredientes
- 300 gramos de harina 0000
- 150 gramos de manteca a temperatura ambiente
- 120 gramos de azúcar
- 2 huevos
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 400 gramos de dulce de membrillo
- 3 a 4 cucharadas de agua
- 1 huevo extra (para pincelar)
Preparación
- En un bowl grande colocá la harina junto con el polvo de hornear y mezclá bien para distribuir los ingredientes secos.
- Agregá la manteca en cubos y comenzá a integrarla con las manos hasta lograr una textura arenosa.
- Incorporá el azúcar, los huevos, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Mezclá todo hasta formar una masa suave, sin amasar demasiado.
- Formá un bollo, envolvelo en film o dejalo cubierto y llevá a la heladera durante al menos 30 minutos para que tome consistencia.
- Mientras tanto, cortá el dulce de membrillo en cubos y llevalo a una cacerola con el agua. Calentá a fuego bajo hasta que se ablande y puedas formar una pasta homogénea.
- Retirá la masa de la heladera y separá un tercio para las tiras de arriba.
- Estirá el resto con palo de amasar sobre una superficie enharinada hasta lograr un grosor parejo.
- Forrá un molde para tarta previamente enmantecado y presioná bien los bordes. Pinchá la base con un tenedor para evitar que se infle durante la cocción.
- Volcá el dulce de membrillo ya blando y distribuilo de manera uniforme sobre toda la base.
- Estirá la masa restante y cortá tiras. Colocalas en forma de enrejado sobre el relleno.
- Pincelá las tiras con huevo batido para lograr un dorado más atractivo.
- Llevá a horno precalentado a 180°C durante aproximadamente 35 a 40 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada.
- Retirá del horno, dejá enfriar antes de desmoldar y servir.
Consejos:
- Si la masa se pega al estirarla, agregá apenas harina, pero sin excederte para no endurecerla.
- No amases demasiado la masa, ya que eso puede hacer que quede dura en lugar de tierna.
- El descanso en la heladera es clave para que la masa mantenga su forma al hornearse.
- Podés reemplazar el dulce de membrillo por batata o incluso combinar ambos para un sabor más interesante.
- Si el dulce está muy espeso, agregá un poco más de agua para lograr una textura más fácil de distribuir.
- Para un toque diferente, podés sumar un poco de ralladura de naranja en lugar de limón.
- Controlá el horno en los últimos minutos para evitar que se dore de más en la superficie.
- Dejar enfriar bien antes de cortar ayuda a que las porciones salgan prolijas y el relleno no se desarme.
Una receta simple, casera y confiable que siempre funciona y que podés repetir todas las veces que quieras con resultados igual de ricos.