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Trucos del Hogar

No tires la vieja rejilla del ventilador

Las rejillas de los ventiladores viejos pueden aprovecharse para crear objetos decorativos y útiles para el hogar.

Su forma circular permite utilizarlas en proyectos caseros con materiales económicos y fáciles de conseguir.

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Con una preparación sencilla, es posible darles una nueva utilidad y transformar una pieza que normalmente terminaría en la basura.

¿En qué consiste esta idea?

El procedimiento consiste en aprovechar la estructura metálica de una rejilla de ventilador, especialmente las que tienen forma circular y están fabricadas con varillas resistentes.

Para realizar el proyecto se utiliza una mezcla de construcción espesa, con pequeñas piedras, que se distribuye sobre la superficie previamente preparada.

Uno de los detalles más importantes es cubrir correctamente la parte inferior de la rejilla para contener el material mientras se trabaja.

También se puede colocar un recipiente en el centro para conseguir una forma diferente, dependiendo del resultado que se quiera obtener.

¿Para qué sirve?

Esta técnica permite fabricar una pieza circular de hormigón para utilizar como base decorativa en el patio o jardín.

La rejilla ayuda a definir el diseño, mientras que un molde adecuado contiene el hormigón hasta que se endurece.

Estas son algunas de sus aplicaciones:

  • Base para macetas: permite crear una plataforma donde colocar plantas pequeñas y recipientes decorativos.
  • Adorno para el jardín: se pueden fabricar piezas circulares para decorar canteros y rincones exteriores.
  • Bandeja decorativa: con un molde que forme bordes elevados, se puede obtener una pieza para colocar adornos.
  • Base con hueco central: utilizando un recipiente en el medio, se consigue una figura similar a un aro, ideal para proyectos ornamentales.
  • Plataforma circular: sin colocar un molde central, se obtiene una pieza continua que puede utilizarse como apoyo decorativo.

Materiales

  • 1 rejilla metálica de ventilador viejo
  • Cemento
  • Arena de construcción
  • Piedra partida pequeña
  • Agua
  • 1 balde para preparar la mezcla
  • 1 cuchara de albañil
  • Film plástico resistente
  • 1 tabla o superficie rígida y plana
  • 1 molde circular con fondo y bordes
  • 1 recipiente redondo pequeño, opcional
  • Guantes impermeables y protección para los ojos

Preparación

  1. Retirar la rejilla del ventilador y limpiarla para eliminar el polvo y la suciedad acumulada. Comprobar que las varillas estén firmes y que no haya bordes cortantes.
  2. Colocar la rejilla sobre una superficie plana y resistente, procurando que permanezca completamente nivelada.
  3. Cubrir toda la parte inferior con film plástico resistente. Extenderlo cuidadosamente para tapar los espacios entre las varillas y evitar que el hormigón fresco se escape.
  4. Colocar la rejilla y el film dentro de un molde circular con fondo continuo y bordes firmes, que permita contener la mezcla durante el trabajo.
  5. Si se quiere conseguir una pieza con un hueco en el medio, ubicar un recipiente redondo en el centro y sujetarlo para que no se mueva. Si se prefiere una base completamente sólida, continuar sin colocar este elemento.
  6. Preparar el hormigón mezclando cemento, arena y piedra partida pequeña, siguiendo las proporciones adecuadas para el producto utilizado.
  7. Incorporar agua gradualmente mientras se revuelve hasta obtener una mezcla espesa, húmeda y trabajable, con las piedras distribuidas uniformemente.
  8. Volcar lentamente el hormigón sobre la rejilla preparada. Distribuir pequeñas cantidades con una cuchara de albañil, comenzando por un sector y avanzando hasta cubrir la superficie deseada.
  9. Acomodar la mezcla alrededor del recipiente central, si se utilizó, procurando mantener un espesor uniforme y respetar la forma del molde.
  10. Alisar la superficie con la cuchara de albañil y dar pequeños golpes en los costados del molde para ayudar a eliminar las bolsas de aire.
  11. Dejar fraguar y realizar el curado del hormigón, manteniendo las condiciones de humedad recomendadas para favorecer su endurecimiento.
  12. Retirar cuidadosamente el molde y el recipiente central cuando la pieza tenga suficiente resistencia. Completar el curado antes de utilizarla y, si se desea, aplicar pintura apta para hormigón exterior.

¿Qué conviene hacer: dejar el centro abierto o cubrirlo?

Las dos opciones permiten conseguir resultados diferentes.

Con el centro abierto: se obtiene una pieza circular con un hueco interior, similar a un aro. Este diseño resulta interesante para crear adornos de jardín o composiciones decorativas.

Con el centro cerrado: se consigue una plataforma completa, que puede utilizarse como base para macetas y otros objetos livianos.

En ambos casos, el molde debe sostener el hormigón durante el fraguado. La rejilla puede incorporarse al diseño, pero sus varillas no deben considerarse un refuerzo estructural.

Tips y consejos

  • Elegir una rejilla firme: utilizar una pieza metálica en buenas condiciones, preferentemente sin óxido importante.
  • Asegurar el film: extenderlo bien y colocarlo sobre una base rígida para evitar filtraciones.
  • Utilizar piedras pequeñas: permiten preparar una mezcla con textura similar a la de la imagen y facilitan su distribución.
  • Controlar el espesor: mantener una capa uniforme ayuda a conseguir una terminación más prolija.
  • Respetar el curado: proteger la pieza de la pérdida rápida de humedad mientras el hormigón desarrolla resistencia.
  • Mejorar el acabado: una vez terminada, se puede pintar con productos adecuados para exteriores.
  • Priorizar usos decorativos: no utilizar la pieza como asiento, escalón ni soporte estructural.

Reutilizar una rejilla de ventilador es una manera original de fabricar adornos y bases decorativas para el jardín, aprovechando materiales que muchas veces tenemos guardados en casa.

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