El matambre a la pizza es uno de esos clásicos que nunca fallan cuando querés algo sabroso y rendidor.
La combinación de carne tierna, salsa y queso derretido lo convierte en un plato irresistible.

Te recomendamos: Cómo hacer papas rellenas al horno bien cremosas y gratinadas
Hecho al horno, logra un equilibrio ideal entre jugosidad y gratinado.
Ingredientes
- 1 matambre de vaca (aprox. 1 a 1,5 kg)
- 2 tazas de salsa de tomate
- 300 g de mozzarella
- 1 tomate grande en rodajas
- 1 morrón rojo asado o en tiras
- 100 g de jamón (opcional)
- 10 aceitunas verdes
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de orégano
- Sal y pimienta a gusto
- Aceite de oliva
Preparación
- Colocá el matambre en una fuente amplia con la grasa hacia abajo y, si es necesario, recortá los bordes para que quede parejo. Condimentalo bien con sal, pimienta y ajo picado de ambos lados.
- Precalentá el horno a temperatura media (180°C). Cubrí la fuente con papel aluminio y llevá el matambre al horno durante aproximadamente 1 hora. Este paso es clave para que la carne quede bien tierna.
- Retirá la fuente del horno y descartá el exceso de líquido que haya soltado la carne. Dalo vuelta para que la grasa quede hacia arriba.
- Distribuí la salsa de tomate sobre toda la superficie del matambre, cubriendo bien cada rincón para que no quede seco.
- Agregá el jamón (si decidís usarlo) y luego la mozzarella en abundancia, tratando de cubrir toda la carne de manera uniforme.
- Sumá las rodajas de tomate, las tiras de morrón y las aceitunas distribuidas de forma pareja. Espolvoreá orégano por encima y un chorrito de aceite de oliva.
- Volvé a llevar al horno, esta vez sin papel aluminio, durante unos 15 a 20 minutos o hasta que el queso esté completamente derretido y ligeramente dorado.
- Retirá del horno, dejá reposar unos minutos y cortá en porciones. Serví bien caliente para disfrutarlo en su mejor punto.
Consejos:
- Si querés un matambre más tierno todavía, podés hervirlo previamente durante 30-40 minutos antes de llevarlo al horno.
- Para un sabor más intenso, mezclá la salsa de tomate con un poco de ajo y orégano antes de usarla.
- No escatimes en queso: una buena capa asegura ese gratinado irresistible.
- Si te gusta más crocante, podés darle unos minutos finales con grill fuerte.
- También podés agregar cebolla en pluma o champiñones para variar la receta.
- Dejalo reposar unos minutos antes de cortar para que no pierda sus jugos.
Una receta simple, contundente y perfecta para compartir, que siempre queda bien y se adapta a lo que tengas en casa.