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Gelatina de leche condensada tipo mosaico

Esta gelatina queda firme, cremosa y con los cubos de colores bien definidos, logrando ese efecto visual atractivo y prolijo.

Es un postre simple, pero con algunos detalles clave para que salga perfecta desde la textura hasta el desmolde.

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Ingredientes

  • 3 sobres de gelatina de distintos sabores (frutilla, limón, uva o ananá)
  • 1 lata de leche condensada
  • 1 pote de crema de leche (200 ml)
  • 1 sobre de gelatina sin sabor (7 g)
  • 100 ml de agua fría (para hidratar)
  • Agua caliente (cantidad necesaria para preparar las gelatinas)

Preparación

  1. Prepará cada gelatina de sabor por separado, usando aproximadamente un 25% menos de agua de lo indicado en el envase. Esto es clave para que queden más firmes.
  2. Colocá cada gelatina en recipientes bajos y llevá a la heladera hasta que estén completamente sólidas.
  3. Una vez firmes, cortalas en cubos medianos y colocá todos los colores en un bowl grande. Mezclá con cuidado para no romperlos.
  4. Hidratá la gelatina sin sabor con los 100 ml de agua fría y dejala reposar 5 minutos. Luego llevala unos segundos al microondas hasta que se disuelva por completo, sin que hierva.
  5. En otro recipiente, mezclá la leche condensada con la crema de leche hasta lograr una preparación homogénea.
  6. Agregá la gelatina sin sabor disuelta a esta mezcla, integrando bien. Es importante que esté tibia, no caliente.
  7. Volcá la mezcla sobre los cubos de gelatina y mezclá suavemente para distribuirlos de manera pareja.
  8. Pasá todo a un molde (tipo savarín o flanera) previamente humedecido.
  9. Llevá a la heladera por al menos 4 a 6 horas, hasta que esté completamente firme.
  10. Para desmoldar, pasá el molde unos segundos por agua tibia y desmoldá sobre un plato.

Consejos:

  • Reducir el agua en las gelatinas de colores es fundamental para que no se desarmen al mezclarlas
  • La gelatina sin sabor nunca debe hervir, solo disolverse para no perder poder de gelificación
  • Asegurate de que la mezcla cremosa esté apenas tibia antes de unirla con los cubos, así evitás que se derritan
  • No mezcles en exceso una vez incorporados los cubos, para mantener el efecto mosaico limpio
  • Usar un molde con forma ayuda mucho al resultado visual final
  • Dejar enfriar bien el tiempo necesario garantiza que la gelatina mantenga su forma al cortar

Es un postre vistoso, fresco y con una textura suave que combina lo cremoso con lo firme, ideal para servir frío y sorprender con su presentación.

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