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Galletitas suaves rellenas con crema de limón

Estas galletitas suaves rellenas con crema de limón tienen una textura delicada, mantecosa y apenas crocante en los bordes.

El centro queda brillante, cremoso y con un sabor cítrico fresco que combina muy bien con el azúcar impalpable.

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Son ideales para una merienda distinta, con una presentación simple pero muy llamativa.

Ingredientes

Para la masa:

  • 250 g de harina 0000
  • 120 g de manteca blanda
  • 80 g de azúcar impalpable
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura fina de 1 limón
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal
  • 2 cucharadas de azúcar impalpable extra para espolvorear

Para la crema de limón:

  • 2 yemas
  • 80 g de azúcar
  • 60 ml de jugo de limón
  • Ralladura fina de 1 limón
  • 40 g de manteca
  • 1 cucharadita de almidón de maíz
  • 2 cucharadas de agua

Preparación

  1. Para hacer la crema de limón, colocá en una cacerolita las yemas, el azúcar, el jugo de limón y la ralladura. Mezclá bien con batidor de mano antes de llevar al fuego, así las yemas se integran y no se cocinan de golpe.
  2. Disolvé el almidón de maíz en las 2 cucharadas de agua y sumalo a la mezcla. Llevá a fuego bajo, revolviendo constantemente, hasta que espese y tome una textura lisa, brillante y cremosa. No dejes que hierva fuerte, porque puede perder suavidad o formar grumos.
  3. Retirá del fuego, agregá la manteca y mezclá hasta que se derrita por completo. Pasá la crema a un bowl, cubrila con film en contacto y dejala enfriar bien. Tiene que estar firme antes de usarla para rellenar las galletitas.
  4. Para la masa, colocá la manteca blanda en un bowl junto con el azúcar impalpable. Mezclá con espátula o batidor hasta formar una preparación cremosa y pareja. Sumá el huevo, la esencia de vainilla y la ralladura de limón, y mezclá nuevamente.
  5. Agregá la harina tamizada con el polvo de hornear y la pizca de sal. Integrá con movimientos suaves, sin amasar demasiado. La masa debe quedar tierna y manejable. Si la trabajás de más, las galletitas pueden quedar duras después de hornearse.
  6. Tapá la masa con film o colocala dentro de una bolsa limpia y llevala a la heladera durante 30 minutos. Este descanso ayuda a que tome cuerpo y facilita formar las piezas sin que se deformen.
  7. Tomá porciones de masa de unos 20 g y formá bolitas parejas. Acomodalas sobre una placa con papel manteca, dejando un poco de espacio entre una y otra para que se cocinen sin pegarse.
  8. Con el dedo pulgar, una cucharita chica o el mango redondo de algún utensilio, hacé una cavidad en el centro de cada bolita. No llegues hasta la base: tiene que quedar un hueco marcado, pero con suficiente masa abajo para sostener el relleno.
  9. Llevá a horno precalentado a 170 grados durante 10 a 12 minutos. Las galletitas deben quedar claras, apenas doradas en la base. Si durante la cocción el centro se infla, podés volver a marcarlo suavemente apenas salen del horno, mientras todavía están tiernas.
  10. Dejá enfriar las galletitas sobre la placa durante unos minutos y después pasalas a una rejilla o fuente. Es importante que estén completamente frías antes de rellenarlas, para que la crema no se afloje.
  11. Colocá la crema de limón en una manga pastelera o usá una cucharita chica. Rellená el centro de cada galletita con una pequeña cantidad, cuidando que quede prolijo y sin desbordar.
  12. Espolvoreá los bordes con azúcar impalpable. Tratá de no tapar completamente la crema para que se vea el relleno amarillo y brillante. Servilas frías o a temperatura ambiente.

Tips y consejos:

  • La crema de limón debe enfriarse bien antes de usarla. Si está tibia, puede ablandar demasiado la masa y perder firmeza.
  • No cocines las galletitas hasta dorarlas por completo. La gracia de esta receta es que queden claras, suaves y delicadas.
  • Usá solo la parte amarilla de la ralladura de limón. La parte blanca puede aportar amargor y arruinar el sabor fresco de la crema.
  • Si la masa queda muy blanda al formar las bolitas, dejala 10 minutos más en la heladera. Trabajarla fría ayuda a que mantenga mejor la forma.
  • Para que todas queden parejas, podés pesar las porciones de masa o usar una cuchara medidora.
  • No hagas el hueco demasiado fino en la base. Si queda muy débil, la galletita puede romperse al rellenarla o al moverla.
  • La crema también se puede preparar el día anterior y guardar en la heladera bien tapada. Al estar más fría, queda más firme y se coloca con más facilidad.
  • Si querés una terminación más prolija, rellenalas con manga pastelera. Si buscás un acabado más casero, con una cucharita alcanza perfectamente.

La masa mantecosa combina perfecto con el relleno cítrico y el toque de azúcar impalpable.

Son una opción ideal para una merienda especial, una mesa dulce o para preparar algo diferente sin complicarse demasiado.

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