Estas galletitas son ideales para acompañar el mate o el café de la tarde.
Llevan pocos ingredientes, rinden muchísimo y se mantienen crocantes durante días.

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Una receta clásica, fácil y bien rendidora para preparar en casa.
Ingredientes
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4 huevos
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200 g de azúcar
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200 g de manteca o margarina (mínimo 80% de grasa)
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1 lata de leche condensada (395 g)
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100 g de coco rallado seco
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2 cucharadas de polvo de hornear
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1,2 kg de maicena (aproximadamente)
Preparación
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En un bowl grande, batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa y clara.
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Agregá la manteca blanda y mezclá bien hasta que se integre por completo.
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Incorporá la leche condensada y revolvé con cuchara o batidor hasta obtener una crema uniforme.
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Sumá el coco rallado seco y las dos cucharadas de polvo para hornear, mezclando bien.
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Comenzá a agregar la maicena de a poco, primero con cuchara y luego con las manos.
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Amasá hasta lograr una masa suave, uniforme y que no se pegue a los dedos.
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Dividí la masa en porciones y pasala por una churrera, manga o moldealas a mano en forma de bastones.
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Acomodá las galletitas en una placa limpia o apenas enmantecada, dejando espacio entre ellas.
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Llevá a horno precalentado a 180 °C y horneá durante unos 12 a 15 minutos, hasta que los bordes estén dorados.
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Dejá enfriar completamente antes de guardar en frascos o latas.
Consejos:
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Si no tenés churrera, podés hacer tiras finas con las manos y marcarlas con un tenedor para darles forma.
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Asegurate de que la manteca esté blanda, no derretida, para facilitar la mezcla.
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El coco aporta un sabor delicioso, pero si no tenés, podés usar ralladura de limón o vainilla.
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Si querés que salgan más crocantes, dejalas un par de minutos más en el horno, vigilando que no se quemen.
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Esta masa rinde mucho, así que podés dividirla y congelar una parte ya modelada, lista para hornear después.
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Guardalas en frascos herméticos y te van a durar hasta una semana sin perder textura ni sabor.
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Son ideales para vender, regalar o tener a mano en casa. También se pueden bañar en chocolate o glasé si querés darles un toque diferente.
Estas galletitas combinan sabor, textura y duración, con una receta fácil que nunca falla.