El sarro puede dejar la canilla opaca, áspera y con manchas blancas difíciles de sacar.
Con una mezcla bien concentrada y dejándola actuar el tiempo suficiente, se puede aflojar esa acumulación y recuperar mucho mejor el brillo del cromado.

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Ingredientes
- 250 ml de agua tibia
- 2 cdas de ácido cítrico
- 1 cda de detergente para platos
- Papel de cocina o un paño fino
- 1 cepillo de dientes viejo
- 1 paño de microfibra
Preparación
- Colocá el agua tibia en un recipiente y agregá las 2 cdas de ácido cítrico. Mezclá bien hasta que se disuelva por completo.
- Sumá el detergente para platos y revolvé suavemente. No hace falta generar demasiada espuma.
- Mojá varias tiras de papel de cocina o un paño fino con la mezcla y apoyalas directamente sobre las zonas con sarro.
- Cubrí bien la base de la canilla, el pico, las uniones y cualquier sector donde se vea esa capa blanca o áspera.
- Dejá actuar durante 20 a 30 minutos. La idea es que la mezcla permanezca húmeda y en contacto con el sarro durante todo ese tiempo.
- Retirá el papel y pasá un cepillo de dientes viejo por las zonas donde todavía queden restos, especialmente alrededor de las juntas y del aireador.
- Enjuagá muy bien con agua para retirar completamente la mezcla y los residuos que se hayan desprendido.
- Secá la canilla con un paño limpio y después pasá una microfibra seca hasta que el cromado recupere el brillo.
Tips y consejos
- Si el sarro está muy pegado, repetí el procedimiento una segunda vez en lugar de raspar con fuerza.
- El papel de cocina ayuda mucho porque mantiene la mezcla pegada a la superficie y evita que se escurra enseguida.
- Prestá especial atención a la base de la canilla, porque ahí suelen acumularse restos de agua y minerales.
- Si el aireador tiene sarro, podés desenroscarlo y dejarlo unos 15 minutos dentro de la misma preparación antes de cepillarlo.
- No uses virulana, cuchillos ni esponjas metálicas, porque pueden rayar el cromado y dejar marcas permanentes.
- El detergente ayuda a retirar restos de jabón y grasa, mientras que el ácido cítrico trabaja sobre la acumulación mineral.
- Si la grifería tiene una terminación especial, mate, negra o dorada, probá primero en una zona poco visible.
- No uses esta mezcla sobre mármol, piedra natural ni superficies sensibles a los ácidos.
- Una vez limpia, secar la canilla después de usarla ayuda a que el sarro tarde mucho más en volver a formarse.
- Para mantener el brillo, alcanza con pasar una microfibra seca después de la limpieza, sin necesidad de agregar otros productos.
- Nunca mezcles esta preparación con lavandina ni con productos que contengan cloro.
Con este método, el sarro se afloja mucho mejor y la canilla vuelve a verse limpia, lisa y brillante.
La diferencia está en dejar actuar la mezcla antes de frotar y terminar siempre con un buen secado.