Antes de tirar una escoba que todavía tiene las cerdas en buen estado, se puede intentar una reparación casera usando una botella plástica.
Este método sirve para reforzar la unión del mango cuando la parte donde encastra está floja, gastada o dañada, y permite seguir usando la escoba por más tiempo.

Te recomendamos: Pasta de dientes y vinagre: el truco casero para limpiar varias superficies del hogar
Materiales
- 1 botella plástica vacía y limpia
- 1 escoba con la unión del mango dañada
- 1 palo de escoba
- Tijera fuerte o cúter
- Cinta resistente
- Precintos, opcional
- Pegamento fuerte, opcional
Procedimiento
- Revisar la base de la escoba para comprobar que las cerdas todavía estén firmes y que el plástico no esté partido. Si la escoba está demasiado rota, la reparación no va a quedar segura.
- Lavar y secar bien la botella plástica. Conviene usar una botella firme, de las que no se aplastan con facilidad.
- Cortar la parte superior de la botella, dejando el pico y una porción del cuerpo. Esa pieza va a servir como refuerzo para la zona donde se coloca el palo.
- Probar la pieza cortada sobre la unión de la escoba. Debe cubrir bien la parte dañada y quedar lo más derecha posible.
- Ajustar el plástico si hace falta. Si sobra demasiado, se puede recortar un poco más. Si queda flojo, se refuerza con varias vueltas de cinta resistente.
- Colocar el adaptador de botella sobre la base de la escoba y fijarlo bien con cinta. Para que quede más firme, también se pueden usar precintos alrededor.
- Insertar el palo de escoba en la abertura y revisar que entre ajustado. Si queda suelto, envolver la punta del palo con cinta hasta lograr mejor presión.
- Asegurar toda la unión con más cinta o pegamento fuerte, según el material. Dejar secar bien antes de usar si se aplicó pegamento.
- Probar la escoba con movimientos suaves. Si el mango se mantiene derecho y no se mueve hacia los costados, ya se puede usar normalmente.
Tips y consejos
- La botella tiene que ser resistente para que no se doble con el uso.
- No dejes bordes filosos después de cortar el plástico.
- Si usás cúter, trabajá sobre una superficie firme y con cuidado.
- Los precintos ayudan mucho cuando la unión queda floja.
- No fuerces la escoba apenas terminás la reparación; primero probala despacio.
- Si el palo gira o se mueve, agregá más cinta en la punta para que entre más ajustado.
- Este método sirve cuando la base de la escoba aún está sana.
- Si las cerdas están muy gastadas o el plástico está quebrado, conviene reemplazarla.
Con una botella plástica y un poco de ajuste, una escoba que parecía perdida puede volver a servir.
Es una forma simple de aprovechar mejor lo que ya hay en casa y evitar tirar algo que todavía puede tener uso.