El filtro del lavarropas suele pasar desapercibido hasta que aparecen olores desagradables, el agua tarda en desagotar o la ropa sale con restos de pelusa.
Allí pueden acumularse cabellos, hilos, monedas, botones y pequeños objetos olvidados en los bolsillos. Una limpieza periódica ayuda a que el equipo funcione mejor y evita que la suciedad vuelva al tambor.

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¿Dónde se encuentra el filtro del lavarropas?
La ubicación depende del modelo y del tipo de lavarropas. En muchos equipos de carga frontal se encuentra en la zona inferior del frente, detrás de una pequeña tapa rectangular o circular. Al abrirla, suele verse una pieza redonda que se desenrosca.
Otros lavarropas tienen el filtro en uno de los costados, en la parte trasera o cerca de la manguera de desagüe. En algunos modelos de carga superior puede estar colocado dentro del tambor, sujeto a una de las paredes, debajo del agitador central o integrado en un compartimento desmontable.
También existen equipos que no tienen un filtro accesible para el usuario. En esos casos, el sistema puede encontrarse dentro de la bomba de desagüe y requerir la intervención de un técnico. Antes de desarmar cualquier parte, conviene revisar el manual o buscar el modelo exacto del lavarropas para confirmar su ubicación.
Cómo limpiar el filtro paso a paso
- Desenchufá el lavarropas. Antes de abrir cualquier compartimento, asegurate de que el aparato esté apagado y desconectado de la corriente.
- Cerrá la entrada de agua. No siempre es indispensable, pero es una precaución útil, especialmente si vas a mover el equipo o revisar la zona de las mangueras.
- Protegé el piso. Colocá trapos absorbentes y un recipiente bajo la tapa del filtro. Al desenroscarlo puede salir agua acumulada, incluso cuando el lavarropas parece vacío.
- Vaciá la manguera de emergencia, si la tiene. Algunos modelos incluyen una pequeña manguera junto al filtro. Retirá su tapón lentamente y dejá caer el agua dentro de un recipiente.
- Giralo con cuidado. Desenroscá el filtro lentamente para controlar la salida del agua. Si está muy ajustado, no lo fuerces con herramientas, ya que la pieza puede quebrarse.
- Retirá todos los residuos. Sacá pelusas, cabellos, hilos, monedas, botones y cualquier objeto atrapado. Revisá también el hueco donde estaba colocado el filtro.
- Lavá la pieza. Enjuagala bajo la canilla y frotala con un cepillo pequeño. Si tiene restos pegados, dejala unos minutos en agua tibia con detergente y volvé a cepillarla.
- Limpiá el alojamiento. Pasá un paño húmedo por el interior del compartimento. También podés revisar suavemente la hélice de la bomba, si queda visible, para comprobar que no haya objetos bloqueándola.
- Volvé a colocarlo. Encajá el filtro correctamente y enroscalo hasta que quede firme, sin apretarlo de manera excesiva. Cerrá la tapa y secá la zona.
- Realizá una prueba breve. Conectá nuevamente el lavarropas y ejecutá un programa corto o de enjuague. Observá la parte inferior para verificar que no haya pérdidas de agua.
¿Por qué el filtro puede causar mal olor?
La humedad permanente, las fibras de la ropa y los restos de detergente forman una mezcla donde la suciedad queda adherida con facilidad. Cuando el filtro pasa demasiado tiempo sin limpiarse, el agua retenida puede comenzar a generar un olor desagradable.
Sin embargo, el filtro no siempre es el único responsable. El mal olor también puede provenir del burlete de goma, del cajón del jabón, del tambor o de la manguera de desagüe. Por eso, después de limpiar el filtro, conviene revisar esas zonas si el problema continúa.
Tips y consejos
- Limpiá el filtro cada uno o dos meses, o con mayor frecuencia si lavás muchas prendas que desprenden pelusa.
- Revisá los bolsillos antes de cada lavado. Las monedas y los objetos pequeños pueden bloquear la bomba o dañar el filtro.
- Dejá la puerta del lavarropas y el cajón del detergente entreabiertos después de usarlo para favorecer la ventilación.
- Usá la cantidad indicada de jabón. El exceso no limpia mejor y puede dejar residuos en distintas partes del equipo.
- Si el filtro no gira, está deformado o pierde agua después de colocarlo, evitá seguir usando el lavarropas hasta revisar el problema.
- Cuando el agua no desagota, se escuchan ruidos extraños o aparece un código de error, el filtro es uno de los primeros puntos que conviene controlar.
Mantener esta pieza limpia evita obstrucciones y ayuda a que el agua salga correctamente durante cada lavado.
Es una tarea sencilla, pero importante, especialmente porque la suciedad puede permanecer escondida durante meses sin que se note desde el exterior.