Esta torta es una de esas recetas simples que sorprenden por su sabor y textura, ideal para preparar algo liviano y fresco sin complicarse.
Con apenas tres ingredientes lográs un postre suave, húmedo y perfecto para cualquier momento del día.

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Además, se adapta a la fruta que tengas en casa, lo que la vuelve aún más práctica.
Ingredientes
Para la torta
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300 g de yogur griego o natural (también podés usar queso crema)
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3 huevos
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300 g de frutillas (podés reemplazar por manzanas, peras o bananas)
Preparación
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Lavá bien las frutillas y retirales el cabito. Si usás manzana, pera o banana, pelalas y cortalas en trozos.
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Colocá la fruta elegida en la licuadora o procesadora junto con los huevos y el yogur.
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Procesá hasta obtener una mezcla bien lisa y homogénea, sin restos de fruta visibles.
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Forrá un molde de 18 cm con papel manteca o usá uno apto para horno previamente enmantecado.
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Verté toda la preparación dentro del molde, distribuyéndola de forma pareja.
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Llevá al horno precalentado a 200 °C y cociná entre 45 y 50 minutos, hasta que los bordes estén firmes y el centro quede apenas tierno.
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Si la hacés en airfryer, cociná a 200 °C durante 30 a 35 minutos.
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Retirá del calor, dejá enfriar completamente y llevá a la heladera para que tome más consistencia.
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Desmoldá una vez bien fría para obtener un corte prolijo y firme.
Tips y consejos:
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Si usás yogur natural, podés agregar una cucharadita de esencia de vainilla para dar aroma.
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Con queso crema la torta queda un poco más densa y cremosa, ideal si la querés tipo cheesecake.
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Si la fruta está muy madura, la torta queda más dulce sin necesidad de agregar azúcar.
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Podés mezclar dos frutas diferentes para darle más sabor, como frutilla con banana o pera con manzana.
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Si querés una textura más firme, dejala enfriar varias horas o toda la noche en la heladera.
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Usar molde chico ayuda a que quede más alta; si tu molde es más grande, duplicá las cantidades.
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Para una versión más fresca aún, servila con un poco de yogur natural por encima.
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Si la hacés con manzana o pera, agregá una pizca de canela para realzar el sabor.
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No la cocines de más: esta torta debe quedar húmeda y suave en el centro.
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Se conserva muy bien en heladera por 2 a 3 días, perfecta para preparar con anticipación.
Esta receta es ideal para cuando buscás algo liviano, rápido y con pocos ingredientes, pero sin renunciar al sabor ni a una textura suave y fresca.