Esta tarta de queso y puerros es de esas que se ven contundentes y tentadoras desde el primer corte.
Tiene una base firme que sostiene un relleno cremoso, suave y bien integrado, con el sabor dulce del puerro y el toque intenso del queso.

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Al hornearse, la superficie se dora y le da ese aspecto irresistible que la hace ideal para una cena.
Ingredientes
Para la masa:
- 250 g de harina común
- 120 g de manteca fría
- 1 huevo
- 1 pizca de sal
- 2 a 3 cucharadas de agua fría
Para el relleno:
- 3 puerros grandes
- 200 g de queso cremoso o semiduro (tipo pategrás o mozzarella)
- 150 g de queso rallado
- 3 huevos
- 200 ml de crema de leche
- 1 cucharada de aceite o manteca
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- Nuez moscada (opcional)
Preparación
- Empezá con la masa. En un bowl, colocá la harina y la sal. Agregá la manteca fría en cubos y deshacela con las manos hasta formar un arenado.
- Sumá el huevo y un poco de agua fría. Uní sin amasar de más hasta formar una masa. Envolvela y llevala a la heladera durante 30 minutos.
- Mientras tanto, limpiá bien los puerros y cortalos en rodajas finas. Saltealos en una sartén con un poco de aceite o manteca a fuego medio hasta que estén blandos y ligeramente dorados. Reservá y dejá enfriar.
- Estirá la masa y forrá un molde alto, cubriendo base y paredes. Pinchá la base con un tenedor y llevá a horno medio durante 10 a 15 minutos para que se afirme.
- En un bowl, mezclá los huevos con la crema de leche. Agregá sal, pimienta y nuez moscada.
- Incorporá los puerros ya cocidos y el queso cortado en cubos o rallado. Mezclá bien para distribuir todo de forma pareja.
- Volcá el relleno sobre la masa precocida y espolvoreá con el queso rallado por encima.
- Llevá al horno a temperatura media durante 35 a 45 minutos, hasta que el relleno esté firme y la superficie bien dorada.
- Retirá y dejá reposar unos minutos antes de cortar, así el relleno se asienta y las porciones salen prolijas.
Consejos:
- No cocines demasiado los puerros al saltearlos, solo lo justo para que queden tiernos y con sabor.
- El queso puede variar según lo que tengas, pero combinar uno que funda bien con otro más intenso mejora mucho el resultado.
- La masa debe estar fría al ir al horno para que mantenga la forma.
- Si querés un relleno más firme, podés agregar una cucharada de maicena a la mezcla.
- No te pases con la sal, ya que el queso aporta bastante.
- Para un dorado más intenso, podés subir un poco la temperatura en los últimos minutos.
- Dejala reposar antes de cortar para evitar que se desarme.
- Se puede recalentar y sigue quedando muy bien.
Es una tarta simple pero con mucha presencia y sabor.
El contraste entre la base firme y el relleno cremoso la convierte en una opción perfecta para una cena distinta.