Esta tarta de queso es una opción simple, rendidora y muy práctica para resolver un postre o una merienda distinta sin complicarte demasiado.
Tiene una textura cremosa por dentro, una superficie dorada muy tentadora y un sabor suave que se puede adaptar fácil a distintos gustos.

Te recomendamos: Cómo hacer leche evaporada casera fácil y sin errores
Lo mejor es que se prepara con pocos ingredientes y queda perfecta bien fría.
Ingredientes
- 3 bananas maduras
- 3 huevos
- 350 g de yogur griego natural
- 150 g de galletitas dulces (tipo María)
- 70 g de manteca
Opcionales:
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de canela
- 1 a 2 cucharaditas de miel
- Fruta fresca para decorar
Preparación
- Triturá las galletitas hasta que queden como arena fina. Podés hacerlo con procesadora o colocándolas en una bolsa y aplastándolas con un palo de amasar.
- Mezclalas con la manteca derretida hasta formar una pasta húmeda y uniforme.
- Volcá esta mezcla en un molde y presioná bien con una cuchara o vaso para formar una base firme.
- Llevá la base al horno precalentado a 180 grados durante 10 minutos para que se compacte. Retirá y dejá entibiar.
- En un bowl, colocá las bananas peladas y pisalas bien hasta lograr una textura cremosa y sin grumos grandes.
- Agregá los huevos y mezclá hasta integrar completamente.
- Incorporá el yogur griego y mezclá nuevamente hasta obtener una preparación homogénea. Si querés, podés sumar en este paso la vainilla, canela o miel.
- Volcá la mezcla sobre la base ya precocida y emparejá la superficie.
- Llevá al horno a 170–180 grados durante 35 a 45 minutos, hasta que la parte superior esté dorada y el centro apenas firme.
- Retirá del horno y dejá enfriar primero a temperatura ambiente.
- Luego llevá a la heladera por al menos 3 horas para que tome consistencia y mejore la textura.
- Desmoldá con cuidado y serví bien fría.
Tips y consejos:
- La banana bien madura es fundamental para el sabor y la textura. Cuanto más madura esté, más dulce y cremosa va a quedar la tarta sin necesidad de agregar azúcar extra.
- La base es lo que marca la diferencia en esta versión. Si la compactás bien y le das esa precocción, vas a lograr un piso firme que no se desarma al cortar.
- El yogur griego es clave porque aporta cuerpo y proteínas. Si usás uno más espeso, la tarta queda más consistente y con mejor corte.
- No te preocupes si al sacarla del horno el centro parece un poco blando. Es normal. Cuando enfría en la heladera, toma la textura justa tipo cheesecake.
- Para desmoldar sin problemas, podés usar papel manteca en la base o un molde desmontable. Esto evita que se rompa, sobre todo porque es una tarta suave.
- Se conserva perfectamente en la heladera entre 3 y 4 días, siempre bien tapada. Incluso al día siguiente suele estar más rica, porque los sabores se asientan mejor.
- Si querés un toque extra, podés agregar ralladura de limón o naranja a la mezcla, lo que le da un perfil más fresco y equilibrado.
- También podés sumar fruta fresca por encima al servir, lo que le aporta contraste y hace que quede todavía más atractiva.