Esta tarta combina una base dorada y crocante con una crema suave y una capa de peras tiernas por encima.
Es un postre delicado, fácil de servir y con una presentación muy vistosa.

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Ingredientes
Para la masa:
- 250 gr de harina 0000
- 100 gr de manteca fría
- 80 gr de azúcar
- 1 huevo
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para la crema:
- 500 ml de leche
- 4 yemas
- 100 gr de azúcar
- 40 gr de maicena
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 20 gr de manteca
Para la cobertura:
- 3 peras firmes
- 1 cda de azúcar
- 1 cda de manteca
- 1 cda de mermelada de damasco, opcional para dar brillo
Preparación
- Colocá la harina, el azúcar y la sal en un bol. Agregá la manteca fría cortada en cubos y desarmala con las puntas de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
- Sumá el huevo y la esencia de vainilla. Integrá hasta formar una masa, sin amasar demasiado.
- Envolvé la masa y dejala descansar en la heladera durante 30 minutos.
- Estirala sobre una superficie apenas enharinada y cubrí un molde para tarta de aproximadamente 24 cm de diámetro. Pinchá la base con un tenedor.
- Cociná en horno precalentado a 180 °C durante 15 minutos. Retirá y reservá.
- Para la crema, calentá la leche en una cacerola sin dejar que hierva.
- En otro bol, mezclá las yemas con el azúcar y la maicena hasta que no queden grumos.
- Agregá una parte de la leche caliente mientras mezclás y luego incorporá el resto.
- Volcá nuevamente en la cacerola y cociná a fuego medio-bajo, revolviendo constantemente, hasta que la crema espese.
- Retirá del fuego, agregá la esencia de vainilla y la manteca, y mezclá hasta integrar.
- Distribuí la crema sobre la base de la tarta previamente cocida.
- Cortá las peras en láminas finas y acomodalas sobre la crema, superponiéndolas ligeramente.
- Distribuí pequeños trocitos de manteca sobre las peras y espolvoreá con una cucharada de azúcar.
- Volvé a llevar la tarta al horno a 180 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que las peras estén tiernas y la superficie tome un color dorado.
- Retirá del horno y dejá enfriar. Si querés darle un acabado brillante, pincelá las peras con un poco de mermelada de damasco apenas tibia.
Tips y consejos
- Elegí peras firmes para que mantengan mejor la forma durante la cocción.
- No trabajes demasiado la masa para evitar que quede dura.
- La crema debe quedar espesa antes de incorporarla a la tarta.
- Cortá las peras de un grosor parecido para que se cocinen de manera pareja.
- Podés dejarles la piel si querés una presentación más rústica y con mayor contraste de color.
- La mermelada de damasco es opcional, pero ayuda a darle ese acabado brillante que hace que las peras se destaquen.
- Dejá enfriar bien la tarta antes de cortarla para que la crema mantenga mejor la forma.
- Para conseguir porciones prolijas, utilizá un cuchillo bien afilado.
- También podés sumar una pizca de canela sobre las peras antes de hornear.
- Conservá la tarta en la heladera una vez que esté completamente fría.
El resultado es una tarta suave, dorada y muy equilibrada, con una base crocante, crema delicada y peras tiernas que se lucen en cada porción.