Una receta clásica, sabrosa y muy rendidora, con supremas de pollo rellenas y empanadas hasta quedar doradas.
El interior lleva jamón y queso, que al cocinarse queda cremoso y bien integrado.

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Son ideales para servir como plato principal, con una presentación tentadora y un corte donde se ve todo el relleno.
Ingredientes
- 3 supremas de pollo grandes
- 6 fetas de jamón cocido
- 6 fetas de queso de máquina, muzzarella o queso cremoso firme
- 2 huevos
- 1 taza de harina común
- 2 tazas de pan rallado
- 1 cdita de ajo en polvo, opcional
- 1 cdita de perejil seco, opcional
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Aceite, cantidad necesaria para cocinar
Preparación
- Colocá cada suprema sobre una tabla y abrila con un cuchillo filoso, como si fuera un libro. La idea es agrandarla sin separar completamente las dos partes, para poder rellenarla y cerrarla después.
- Cubrí la suprema con un separador o una bolsita limpia y aplastala suavemente con un martillo de cocina o palo de amasar. No hace falta dejarla demasiado fina; solo tiene que quedar pareja para que se cocine bien.
- Condimentá el pollo con sal y pimienta de ambos lados. Si querés darle más sabor, podés sumar una pizca de ajo en polvo.
- Sobre una mitad de cada suprema colocá una feta de jamón, una o dos fetas de queso y otra feta de jamón por encima. Dejales un pequeño borde libre para poder cerrar mejor.
- Doblá la otra mitad del pollo sobre el relleno, presionando apenas los bordes con las manos para que quede bien cerrado. Si alguna suprema quedó muy abierta, podés sujetarla con uno o dos escarbadientes y retirarlos después de cocinar.
- Prepará tres recipientes: uno con harina, otro con los huevos batidos y otro con pan rallado. Al pan rallado podés agregarle perejil seco, ajo en polvo o un poco de pimienta.
- Pasá cada suprema rellena primero por harina, cubriendo bien toda la superficie. Sacudí el exceso para que no quede una capa pesada.
- Luego pasala por huevo batido, asegurándote de mojar bien los bordes y toda la parte exterior.
- Por último, cubrila con pan rallado, presionando suavemente para que el empanado se adhiera bien. Si querés una cobertura más firme, podés repetir huevo y pan rallado una segunda vez.
- Llevá las supremas empanadas a la heladera durante 15 a 20 minutos. Este descanso ayuda a que mantengan mejor la forma y a que el empanado no se desprenda durante la cocción.
- Calentá una sartén amplia con aceite a fuego medio. Cociná las supremas de ambos lados hasta que estén bien doradas. Como son gruesas, conviene hacerlo con fuego medio para que el pollo se cocine por dentro sin quemar el empanado.
- Cuando estén doradas, podés terminar la cocción unos minutos en horno a 180 °C para asegurarte de que el centro quede bien cocido y el queso se funda por completo.
- Retiralas y dejalas reposar 5 minutos antes de cortar. Esto ayuda a que el queso no se escape todo de golpe y que el corte quede más prolijo.
- Servilas enteras o cortadas al medio, dejando ver el relleno de jamón y queso.
Tips y consejos:
- Para que la suprema se cierre mejor, no pongas el relleno demasiado cerca de los bordes. Dejá siempre un margen libre.
- Usá un queso que funda bien, pero que no sea demasiado líquido. La muzzarella, el queso de máquina o un queso cremoso firme funcionan muy bien.
- Si la suprema es muy gruesa, abrila con paciencia y aplastala un poco antes de rellenar. Así se cocina de manera más pareja.
- El paso por harina ayuda a que el huevo se adhiera mejor y el empanado quede más firme.
- Si querés una cobertura más crocante, hacé doble empanado. Quedan más doradas y el relleno se mantiene mejor contenido.
- No uses fuego demasiado fuerte. El empanado se puede dorar rápido por fuera mientras el pollo sigue crudo en el centro.
- El reposo después de cocinar es importante para que el relleno se acomode y la suprema no pierda tanto queso al cortarla.
- Se pueden acompañar con puré, ensalada, papas al horno, arroz o verduras salteadas.
Estas supremas rellenas quedan doradas por fuera, jugosas por dentro y con un relleno cremoso de jamón y queso.
Son una receta casera, rendidora y muy sabrosa para preparar un plato completo con una presentación bien tentadora.