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Recetas con Pollo

Cómo hacer Suprema de Pollo a la Suiza

La suprema de pollo a la suiza es un clásico de bodegón que combina pollo crocante con una capa cremosa de salsa blanca, jamón y queso gratinado.

Es una receta ideal para un almuerzo familiar, especialmente si se acompaña con papas doradas al horno.

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Ingredientes

Para las supremas:

  • 4 supremas de pollo sin piel ni hueso
  • 2 huevos
  • 200 g de pan rallado
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cdas de perejil picado
  • Sal y pimienta a gusto
  • Aceite para cocinar

Para la salsa blanca:

  • 40 g de manteca
  • 40 g de harina 0000
  • 500 ml de leche
  • 1 pizca de nuez moscada
  • Sal y pimienta a gusto

Para el gratinado:

  • 4 fetas de jamón cocido
  • 200 g de mozzarella
  • 50 g de queso rallado
  • 1 cdita de orégano

Para acompañar:

Preparación

  1. Pelar las papas y cortarlas en cubos medianos. Colocarlas en un bowl, agregar el aceite de oliva, sal y pimienta. Mezclar bien y distribuirlas sobre una bandeja para horno.
  2. Llevar las papas al horno precalentado a 200 °C durante aproximadamente 35 a 45 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción para que se doren de manera pareja.
  3. Colocar las supremas de pollo sobre una tabla y, si son demasiado gruesas, abrirlas cuidadosamente en forma de libro. Golpearlas suavemente para conseguir un grosor uniforme de aproximadamente 1,5 cm.
  4. Batir los huevos en un recipiente junto con el ajo picado, el perejil, la sal y la pimienta. En otro plato amplio, colocar el pan rallado.
  5. Pasar cada suprema por la mezcla de huevo, procurando cubrir toda la superficie. Luego, colocarla sobre el pan rallado y presionar suavemente con las manos para que el rebozado quede bien adherido.
  6. Calentar una sartén con suficiente aceite para cubrir el fondo. Cocinar las supremas a fuego medio durante unos 4 a 5 minutos por lado, hasta que el rebozado esté dorado. El pollo terminará de cocinarse en el horno.
  7. Retirar las supremas de la sartén y acomodarlas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Reservar mientras se prepara la salsa.
  8. Derretir la manteca en una cacerola a fuego medio-bajo. Incorporar la harina y revolver durante aproximadamente un minuto para cocinarla sin que llegue a dorarse.
  9. Agregar la leche poco a poco, revolviendo constantemente con un batidor de mano para evitar la formación de grumos. Continuar la cocción hasta obtener una salsa blanca cremosa, ligeramente espesa y de textura uniforme.
  10. Condimentar con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Retirar del fuego cuando la salsa tenga suficiente consistencia para cubrir las supremas sin escurrirse completamente.
  11. Acomodar las supremas doradas en una fuente de cerámica apta para horno, dejando una pequeña separación entre ellas. Distribuir una capa generosa de salsa blanca sobre cada pieza.
  12. Colocar una feta de jamón cocido encima de cada suprema. Cubrir con la mozzarella rallada o cortada en trocitos y terminar con el queso rallado y una pequeña cantidad de orégano.
  13. Llevar la fuente al horno precalentado a 200 °C durante aproximadamente 12 a 18 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido y el queso se haya derretido. Verificar que el centro de las supremas alcance una temperatura mínima de 74 °C.
  14. Si se desea una superficie más dorada, activar el gratinador durante los últimos 2 o 3 minutos, vigilando constantemente para evitar que el queso se queme.
  15. Retirar del horno y dejar reposar durante unos minutos. Servir una suprema en cada plato, acompañada con las papas doradas y un poco de perejil fresco picado.

Tips y consejos

  • Elegir supremas parejas: utilizar piezas de tamaño similar permite que todas se cocinen de manera uniforme y conserven una textura jugosa.
  • Controlar el grosor: si las supremas son demasiado gruesas, conviene abrirlas y aplanarlas suavemente antes de empanarlas.
  • Condimentar el huevo: incorporar ajo y perejil a la mezcla aporta sabor al rebozado sin necesidad de agregar demasiados condimentos.
  • Presionar el pan rallado: ayuda a conseguir una cobertura uniforme que no se desprenda fácilmente durante la cocción.
  • Dorar sin cocinar de más: las supremas deben adquirir color en la sartén, pero terminarán su cocción en el horno junto con la salsa y el queso.
  • Preparar una salsa cremosa: la salsa blanca debe quedar espesa, pero no demasiado firme. Si resulta muy densa, se puede agregar un pequeño chorrito de leche.
  • Evitar los grumos: incorporar la leche gradualmente y revolver con un batidor permite conseguir una salsa de textura suave.
  • Utilizar mozzarella: este queso se derrite fácilmente y forma una capa cremosa que combina muy bien con la salsa blanca.
  • Agregar queso rallado: una pequeña cantidad sobre la mozzarella ayuda a conseguir una superficie más dorada y sabrosa.
  • No excederse con la salsa: cubrir las supremas con una capa generosa, pero sin llenar completamente la fuente, permite que el rebozado conserve parte de su textura.
  • Gratinar al final: utilizar el gratinador durante los últimos minutos ayuda a conseguir una cobertura dorada sin resecar el pollo.
  • Controlar la temperatura interna: el centro del pollo debe alcanzar 74 °C para garantizar una cocción segura.
  • Dorar bien las papas: distribuirlas en una sola capa, sin amontonarlas, permite que queden crocantes por fuera y tiernas por dentro.
  • Conservación: guardar las supremas cocidas en un recipiente cerrado en la heladera durante 3 a 4 días. Recalentar en el horno hasta que estén bien calientes.

Las supremas quedan doradas y jugosas, cubiertas con una salsa blanca cremosa y una capa de queso gratinado. Acompañadas con papas al horno, son una comida casera abundante y deliciosa.

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