El schnitzel de cerdo es un clásico de carne fina empanada, con una cubierta dorada y crocante que contrasta con su interior tierno.
Acompañado con una ensalada de papas, cebolla y un aderezo suave de mostaza, se convierte en un plato completo y sabroso, con ingredientes sencillos y una presentación muy atractiva.

Te recomendamos: Cómo hacer Croquetas de bacalao
Ingredientes
Para el schnitzel:
-
4 bifes de cerdo de aproximadamente 150 gr cada uno, como carré deshuesado
-
100 gr de harina 0000
-
2 huevos
-
200 gr de pan rallado fino
-
Sal y pimienta a gusto
-
Aceite neutro para freír
-
1 limón, para servir
Para la ensalada de papas:
-
800 gr de papas
-
1 cebolla morada pequeña
-
3 cdas de aceite de oliva
-
2 cdas de vinagre de manzana o vino blanco
-
1 cdita de mostaza
-
100 ml de caldo de verduras caliente, aproximadamente
-
2 cdas de perejil fresco picado
-
Sal y pimienta a gusto
Preparación
-
Lavar las papas y colocarlas enteras, con cáscara, en una olla con agua fría y sal. Llevar a hervor y cocinar durante aproximadamente 20 a 30 minutos, según su tamaño, hasta que estén tiernas, pero sin desarmarse.
-
Escurrir las papas y dejarlas entibiar lo suficiente para poder manipularlas. Pelarlas y cortarlas en rodajas de aproximadamente 5 mm de grosor.
-
Picar la cebolla morada bien fina. En un bowl amplio, mezclar el aceite de oliva, el vinagre, la mostaza, el caldo caliente, sal y pimienta.
-
Agregar las papas tibias y la cebolla al aderezo. Mezclar suavemente para no romper las rodajas y dejar reposar durante 20 minutos, permitiendo que las papas absorban parte del líquido.
-
Incorporar el perejil picado y corregir la sal, la pimienta o el vinagre si fuera necesario. Reservar la ensalada mientras se prepara la carne.
-
Colocar los bifes de cerdo entre dos hojas de papel manteca o film apto para alimentos. Golpearlos suavemente con un mazo de cocina hasta conseguir un grosor parejo de aproximadamente 5 a 7 mm. Condimentar con sal y pimienta.
-
Preparar tres recipientes: uno con harina, otro con los huevos batidos y un tercero con pan rallado.
-
Pasar cada bife primero por harina, sacudiendo el excedente. Luego pasarlo por huevo y finalmente por pan rallado, cubriendo toda la superficie sin presionar demasiado.
-
Calentar una cantidad generosa de aceite en una sartén amplia, suficiente para que la carne pueda cocinarse sin quedar pegada al fondo. La temperatura ideal es de aproximadamente 170 °C.
-
Freír los schnitzels de a uno o de a dos, según el tamaño de la sartén, durante aproximadamente 2 a 3 minutos por lado. Deben quedar dorados y completamente cocidos. El tiempo puede variar según el grosor de los bifes.
-
Retirar y dejar escurrir sobre una rejilla o papel absorbente. Continuar con el resto, procurando mantener estable la temperatura del aceite.
-
Servir los schnitzels recién hechos, acompañados con la ensalada de papas y gajos de limón.
Tips y consejos
-
Utilizar bifes de grosor parejo permite conseguir una cocción uniforme y evita que algunas partes queden secas.
-
El carré deshuesado funciona muy bien, aunque también se pueden utilizar otros cortes tiernos de cerdo adecuados para bifes finos.
-
No conviene golpear la carne con demasiada fuerza, ya que puede romperse y perder su forma.
-
El pan rallado fino permite conseguir una cubierta delicada. Evitar presionarlo demasiado ayuda a que el empanado no quede compacto.
-
El aceite debe estar caliente, pero sin humear. Si está demasiado frío, el empanado absorbe más grasa.
-
Para comprobar la cocción del cerdo con seguridad, se puede utilizar un termómetro y verificar que alcance 63 °C en el centro, seguido de un reposo de 3 minutos.
-
Las papas deben estar tibias al mezclarlas con el aderezo para que absorban mejor los sabores.
-
Agregar el caldo de a poco permite conseguir una ensalada húmeda y sabrosa sin que quede demasiado líquida.
-
La cebolla morada puede dejarse unos minutos en agua fría si se prefiere un sabor más suave.
-
El schnitzel se disfruta mejor recién hecho, mientras que la ensalada de papas puede prepararse con anticipación y mantenerse refrigerada.
El limón aporta un contraste que realza el sabor de la carne empanada, y la ensalada de papas completa el plato sin necesidad de una salsa pesada.
Una combinación clásica que funciona muy bien para disfrutar de un almuerzo casero diferente.