¿Te imaginás la combinación perfecta entre la suavidad de un rollo de canela y el sabor inconfundible del dulce de leche?
Esta receta es ideal para quienes buscan un postre lleno de sabor y textura, perfecto para acompañar un café o para sorprender en una merienda.

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Con un poco de dedicación, vas a lograr unos rollos irresistibles. ¡Manos a la obra!
Ingredientes
- 1 sobre de levadura seca
- 200 ml de leche templada
- 80 g de manteca (y un poco más para el relleno)
- 1 huevo
- 500 g de harina
- 70 g de azúcar
- 1 pizca de sal
- 3 cucharadas de canela en polvo
- 75 g de azúcar común (para el relleno)
- 60 g de dulce de leche
- 5 g de gelatina sin sabor
- 75 g de azúcar morena
- 75 g de chocolate blanco
- 70 ml de agua
Preparación
- Calentá ligeramente la leche (que no esté demasiado caliente) y mezclala con la levadura. Dejá reposar unos minutos hasta que veas burbujitas en la superficie.
- Derretí la manteca y mezclala con el huevo batido, la harina, el azúcar, la pizca de sal y la mezcla de leche con levadura. Amasá hasta obtener una masa suave que no se pegue a las manos. Si hace falta, podés agregar un poco más de harina.
- Colocá la masa en un bol ligeramente aceitado, tapala con un paño limpio y dejala reposar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño (aproximadamente 1 hora).
- Estirá la masa con un rodillo hasta formar un rectángulo. Untá una capa de manteca derretida, espolvoreá con el azúcar común y la canela. Enrollá la masa sobre sí misma y cortá rodajas de unos 3 cm de grosor.
- Colocá los rollos en una bandeja de horno forrada con papel manteca, dejando espacio entre ellos. Cubrí y dejalos reposar por 30 minutos para que crezcan nuevamente.
- Precalentá el horno a 200°C. Pintá los rollos con huevo batido y, si querés, espolvoreá un poco de azúcar morena encima. Hornealos durante 12-15 minutos, hasta que estén dorados.
- En una cacerola a fuego medio, mezclá el dulce de leche, el agua y el azúcar morena. Mientras tanto, hidratá la gelatina con 30 ml de agua y añadila a la mezcla cuando esté caliente. Incorporá el chocolate blanco troceado y revolvé hasta que se derrita completamente. Cociná por unos minutos más y dejá enfriar.
- Cuando los rollos estén tibios, bañalos con el glaseado de dulce de leche. Si querés, podés decorarlos con un poco más de chocolate blanco rallado.
Consejos
Para un mejor levado:
Dejá la masa cerca de una fuente de calor suave, como un horno apagado pero con la luz encendida. Esto ayuda a que la levadura trabaje mejor.
Dulce de leche:
Elegí un dulce de leche espeso y de buena calidad para que el glaseado tenga una textura ideal.
Variaciones:
Podés agregar frutos secos picados al relleno, como nueces o almendras, para un toque crocante.
Disfrutá de esta receta espectacular que combina la tradición del rollo de canela con el toque dulce y único de nuestro querido dulce de leche. ¡Perfectos para compartir o disfrutar en soledad!