El Postre Chajá en Copas es una versión individual del clásico uruguayo, con capas de bizcochuelo, duraznos, crema chantilly y merenguitos.
En esta preparación también incorporamos dulce de leche para conseguir un postre todavía más cremoso y delicioso.

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Ingredientes
Para el bizcochuelo de vainilla:
- 3 huevos
- 90 gr de azúcar
- 90 gr de harina 0000
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para la crema chantilly:
- 500 ml de crema de leche bien fría
- 60 gr de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
Para el armado:
- 400 gr de duraznos en almíbar escurridos
- 180 gr de dulce de leche repostero
- 120 gr de merenguitos secos
- 100 ml de almíbar de los duraznos
Para decorar:
- 6 gajos de durazno
- Merenguitos adicionales, a gusto
Preparación
- Batir los huevos junto con el azúcar y la esencia de vainilla durante aproximadamente 7 a 8 minutos, hasta obtener una mezcla clara, espumosa y con bastante volumen.
- Tamizar la harina e incorporarla en dos tandas, realizando movimientos envolventes con una espátula para conservar el aire del batido.
- Volcar la preparación en un molde de aproximadamente 20 cm de diámetro, previamente enmantecado y enharinado. Distribuir de manera uniforme.
- Hornear a 180 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que el bizcochuelo esté ligeramente dorado y al introducir un palillo salga limpio.
- Retirar del horno, dejar enfriar completamente y cortar en cubos pequeños de aproximadamente 2 cm. Reservar para el armado.
- Escurrir los duraznos en almíbar y reservar 100 ml del líquido. Cortar la fruta en cubos medianos, separando seis gajos para la decoración final.
- Batir la crema de leche bien fría con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla hasta conseguir una chantilly firme, suave y aireada.
- Colocar los cubos de bizcochuelo en el fondo de seis copas de vidrio transparentes, distribuyéndolos de manera uniforme.
- Humedecer ligeramente el bizcochuelo de cada copa con un poco del almíbar de duraznos, evitando agregar demasiado líquido.
- Distribuir una capa de dulce de leche repostero sobre el bizcochuelo, utilizando aproximadamente 30 gr por copa. Extender suavemente para cubrir la superficie.
- Agregar una primera porción de duraznos cortados, procurando acomodar algunos cubos cerca de las paredes del vidrio para que se vean desde afuera.
- Incorporar una capa generosa de crema chantilly utilizando una manga pastelera o una espátula pequeña, sin presionar demasiado los ingredientes inferiores.
- Romper parte de los merenguitos en trozos irregulares y distribuirlos sobre la crema. Reservar algunos para la terminación.
- Agregar otra pequeña cantidad de duraznos y cubrir con el resto de la chantilly, formando una superficie abundante y ligeramente irregular.
- Decorar cada copa con los merenguitos restantes y colocar un gajo de durazno en la parte superior.
- Llevar las copas a la heladera durante aproximadamente 1 a 2 horas para que se enfríen bien y los sabores se integren.
- Retirar de la heladera al momento de servir y agregar los merenguitos adicionales reservados si se desea una terminación más crocante.
Tips y consejos
- Bizcochuelo casero: Es importante batir bien los huevos con el azúcar para conseguir una preparación liviana que absorba el almíbar sin perder su textura.
- Duraznos en almíbar: Conviene escurrirlos antes de utilizarlos. El exceso de líquido puede acumularse en el fondo de las copas y ablandar demasiado el bizcochuelo.
- Tamaño de los cubos: Cortar el bizcochuelo y los duraznos en trozos similares facilita el armado y permite disfrutar todos los ingredientes en cada cucharada.
- Dulce de leche: Utilizar dulce de leche repostero ayuda a mantener una capa definida. No es necesario colocar demasiado, ya que los duraznos y la crema también aportan sabor.
- Crema bien fría: La crema de leche debe estar refrigerada antes de batirla. También se puede enfriar el recipiente para conseguir una chantilly más estable.
- Punto de la chantilly: Batir hasta que forme picos firmes, pero sin excederse. Una crema demasiado batida puede volverse granulada.
- Merenguitos: Incorporarlos en trozos de diferentes tamaños aporta una textura interesante. Algunos se ablandarán con la humedad de la crema y otros conservarán parte de su crocancia.
- Copas transparentes: Elegir recipientes anchos permite acomodar mejor las capas y apreciar los colores del bizcochuelo, el dulce de leche, la crema y los duraznos.
- Armado prolijo: Colocar parte de los duraznos junto al vidrio permite que sus colores se destaquen y le da una presentación más atractiva al postre.
- Reposo en heladera: Una o dos horas de frío son suficientes para servir las copas bien frescas. Si se preparan con más anticipación, conviene agregar los merenguitos de la superficie justo antes de servir.
- Presentación: Un gajo de durazno acompañado de merenguitos partidos permite conseguir una terminación clásica sin recargar demasiado la copa.
- Conservación: Mantener las copas cubiertas en la heladera y consumir preferentemente dentro de las 48 horas para disfrutar mejor la textura de la crema y los merenguitos.
La combinación de duraznos jugosos, chantilly suave y merenguitos crocantes convierte cada copa en un postre fresco y delicioso.