Los nuggets de pollo caseros son una preparación simple, rendidora y muy sabrosa.
Quedan dorados por fuera, tiernos por dentro y tienen la ventaja de poder hacerse con ingredientes comunes, logrando una textura mucho más natural que la de las versiones industriales.

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Ingredientes
- 600 gr de pechuga de pollo
- 2 huevos
- 100 gr de harina
- 180 gr de pan rallado o panko
- 1 cdita de pimentón
- 1 cdita de ajo en polvo
- 1/2 cdita de orégano
- Sal a gusto
- Pimienta negra a gusto
- Aceite para freír
Preparación
- Cortar la pechuga de pollo en trozos medianos, procurando que tengan un tamaño parecido para que se cocinen de manera pareja.
- Condimentar con sal, pimienta, pimentón, ajo en polvo y orégano. Mezclar bien para que todos los trozos queden cubiertos.
- Preparar tres recipientes: uno con harina, otro con los huevos batidos y el tercero con el pan rallado.
- Pasar cada trozo de pollo primero por la harina, retirando suavemente el exceso.
- Luego sumergirlo en el huevo batido hasta cubrirlo completamente.
- Por último, pasarlo por el pan rallado, presionando suavemente con las manos para que el empanado se adhiera bien.
- Repetir el procedimiento con todos los trozos y acomodarlos sobre una bandeja.
- Dejar reposar los nuggets empanados durante unos 10 minutos antes de cocinarlos. Esto ayuda a que la cobertura quede mejor adherida.
- Calentar abundante aceite en una sartén profunda a fuego medio.
- Cuando esté caliente, colocar los nuggets de a pocas unidades para evitar que baje demasiado la temperatura.
- Freír durante aproximadamente 3 a 4 minutos de cada lado, dependiendo del tamaño.
- Girarlos con una pinza y cocinar hasta que estén bien dorados por fuera y completamente cocidos por dentro.
- Retirar y colocar sobre papel absorbente o una rejilla para eliminar el exceso de aceite.
- Servir inmediatamente, solos o acompañados con la salsa que más te guste.
Tips y consejos
- Cortar el pollo en tamaños similares ayuda a que todos los nuggets estén listos al mismo tiempo.
- No conviene hacer piezas demasiado gruesas, porque el empanado puede dorarse antes de que el interior termine de cocinarse.
- El panko da una cobertura más gruesa y crocante, aunque también puede utilizarse pan rallado tradicional.
- Para un empanado más intenso, se puede repetir el paso por huevo y pan rallado.
- El aceite debe estar caliente pero sin humear.
- Es mejor freír pocas unidades por tanda para mantener una temperatura estable.
- También se pueden cocinar al horno a 200 °C durante unos 20 minutos, girándolos a mitad de cocción y pincelándolos previamente con un poco de aceite.
- Si se preparan con anticipación, pueden dejarse empanados en la heladera durante algunas horas antes de cocinarlos.
- Para comprobar la cocción, cortar uno de los más grandes: el interior debe verse blanco, jugoso y sin partes rosadas.
El resultado es un pollo tierno con una cobertura bien crocante, ideal para servir recién hecho y disfrutar con distintas salsas.