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Cómo hacer Natillas de Chocolate Caseras

Las natillas de chocolate son un postre suave y muy cremoso, con un intenso sabor a chocolate y una textura que se disfruta a cucharadas.

Se preparan con ingredientes sencillos y quedan perfectas para servir bien frías en copas individuales.

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Ingredientes

Para las natillas:

  • 750 ml de leche entera
  • 150 g de chocolate semiamargo
  • 3 yemas de huevo
  • 80 g de azúcar
  • 30 g de maicena
  • 20 g de cacao amargo en polvo
  • 1 cdita de esencia de vainilla
  • 1 pizca de sal

Para decorar:

  • 40 g de chocolate semiamargo rallado
  • 1 cda de cacao amargo en polvo

Preparación

  1. Separar 150 ml de leche fría y colocarla en un recipiente. Agregar la maicena y el cacao amargo, mezclando con un batidor de mano hasta disolverlos completamente.
  2. Colocar los 600 ml de leche restantes en una cacerola de fondo grueso. Agregar la esencia de vainilla y calentar a fuego medio, sin dejar que hierva.
  3. Mientras tanto, colocar las yemas en un recipiente junto con el azúcar y la pizca de sal. Batir durante uno o dos minutos, hasta obtener una mezcla uniforme y ligeramente más clara.
  4. Incorporar la leche fría mezclada con maicena y cacao a las yemas. Revolver hasta integrar todos los ingredientes.
  5. Agregar lentamente una pequeña cantidad de leche caliente sobre la preparación de yemas, mezclando constantemente para evitar que se cocinen de golpe.
  6. Continuar incorporando el resto de la leche caliente en varias tandas, sin dejar de revolver.
  7. Volcar nuevamente toda la preparación en la cacerola y llevar a fuego medio-bajo.
  8. Cocinar revolviendo continuamente con un batidor de mano, especialmente en el fondo y los bordes de la cacerola, donde la mezcla comienza a espesar primero.
  9. Después de unos minutos, la preparación empezará a adquirir una consistencia más cremosa. Continuar mezclando hasta que aparezcan las primeras burbujas de hervor.
  10. Mantener un hervor suave durante aproximadamente un minuto, sin dejar de revolver, para que la maicena termine de cocinarse y las natillas alcancen su consistencia.
  11. Retirar la cacerola del fuego. Incorporar el chocolate semiamargo previamente picado en trozos pequeños.
  12. Dejar reposar durante un minuto para que el calor de la crema comience a derretir el chocolate.
  13. Mezclar suavemente con una espátula o un batidor de mano hasta conseguir una preparación homogénea, brillante y sin trozos de chocolate.
  14. Si se desea una textura especialmente fina, pasar las natillas por un colador mientras todavía están calientes.
  15. Distribuir la preparación en seis recipientes individuales de vidrio, procurando dejar un pequeño espacio libre en la parte superior.
  16. Dejar entibiar brevemente y cubrir cada recipiente con film en contacto con la superficie para evitar que se forme una película durante el enfriado.
  17. Llevar las natillas a la heladera durante al menos 3 horas, hasta que estén completamente frías y hayan adquirido una textura cremosa y firme.
  18. Retirar el film y decorar con una pequeña cantidad de chocolate semiamargo rallado y una pizca de cacao amargo.
  19. Servir directamente en los recipientes, acompañadas con una cucharita para disfrutar su consistencia suave y aterciopelada.

Tips y consejos

  • Utilizar leche entera: aporta una textura más suave y cremosa que la leche descremada.
  • Elegir buen chocolate: el chocolate semiamargo equilibra el dulzor y proporciona un sabor intenso.
  • Agregar cacao amargo: permite reforzar el sabor a chocolate sin incorporar demasiada azúcar.
  • Disolver la maicena en frío: evita la formación de grumos durante la cocción.
  • Templar las yemas: incorporar la leche caliente gradualmente ayuda a mantener una mezcla uniforme.
  • Cocinar a fuego moderado: el calor excesivo puede provocar que la preparación se pegue o que las yemas se coagulen.
  • Revolver constantemente: es fundamental para conseguir una consistencia lisa y evitar que se formen grumos.
  • No agregar demasiada maicena: las natillas deben quedar cremosas y suaves, no con la firmeza de un flan.
  • Incorporar el chocolate fuera del fuego: permite que se derrita suavemente y se integre sin sobrecalentarlo.
  • Colar la preparación: es una buena opción para conseguir una textura todavía más delicada.
  • Respetar el enfriado: las natillas continúan espesándose mientras descansan en la heladera.
  • Decorar antes de servir: el chocolate rallado conserva mejor su aspecto cuando se agrega al final.
  • Conservar refrigeradas: guardar los recipientes tapados en la heladera y consumir preferentemente dentro de los 2 días posteriores a su preparación.

Quedan intensas y muy cremosas, con una textura suave que se disfruta a cucharadas. Perfectas para los amantes del chocolate.

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